No es El Niño esperado, dicen los expertos en meteorología e hidrología. Pero su ‘llanto’ ha golpeado tan duro que la base de la economía interna del país comienza a sufrir los estragos.

Once provincias son las más afectadas por la temporada invernal: Guayas, Los Ríos, El Oro, Manabí, Azuay, Bolívar, Tungurahua, Chimborazo, Pastaza, Esmeraldas y Loja.

Tres puntos resumen el fuerte impacto: vías cortadas, miles de hectáreas agrícolas inundadas y cientos de personas sin sus fuentes de empleo.

El sector del transporte -y por extensión los usuarios y el comercio- sienten el golpe al bolsillo por el daño en las carreteras y los derrumbes.

Un claro ejemplo es la conexión entre Guayas y Chimborazo, cortada a la altura de Balabanera. No solo deja sin trabajo a decenas de familias que ofrecen alimentos a los conductores en Pallatanga, sino que obliga a los conductores a hacer largos desvíos por la Babahoyo-Guaranda, también afectada por riesgos de deslaves en Balsapamba.

En el agro ni siquiera existe registro de las miles de hectáreas perdidas de banano, arroz, cacao, caña y otros productos.

Mientras que los agricultores, endeudados y sin un lugar dónde trabajar, claman por ayuda.

Y las predicciones señalan que el mal tiempo, proveniente de la cuenca amazónica, continúa.

No es El Niño esperado, dicen los expertos en meteorología e hidrología. Pero su ‘llanto’ ha golpeado tan duro que la base de la economía interna del país comienza a sufrir los estragos.

 

Fuente: Expreso | ElProductor.com

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