El ‘Programa de Incentivos para la Reforestación con Fines Comerciales’, impulsado por el Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca (Magap), ha logrado invertir $ 8,6 millones para convertir al país en una potencia forestal.

Hasta fines de 2015, aquella iniciativa registró 52.300 hectáreas, con especies demandadas en los mercados internacionales. De esa superficie cultivada, el 37,8% correspondió a la teca, el 21,9% a la melina, el 18,9% a la balsa, el 9,8% al pino y el 11,6% a otras.

Del total de exportaciones forestales ecuatorianas, el 45% corresponde a madera en bruto, aserrada o encolada; el 36% abarca tableros de madera, fibras, particulados y enchapados; el 16% productos de papel y cartón; el 1% a muebles y acabados de la construcción en madera; y el 0,5% a otros productos elaborados a partir de la madera.

A partir de la información disponible en ProEcuador, se puede apreciar que, actualmente, el país lidera las exportaciones de balsa cuya utilización final está relacionada con la fabricación de maquetas y modelos a escala, juguetes, equipos acústicos, artesanías, muebles y mobiliario para oficinas y material aislante para aviones.

El sector forestal trabaja en la innovación y agregación de valor

El incremento de las exportaciones madereras ha estado acompañado por nuevas inversiones para lograr una mayor industrialización. Entre 2011 y 2015, por ejemplo, la Corporación Financiera Nacional (CFN) entregó créditos por $ 58 millones.

En Guayaquil, se reunieron representantes del sector público, privado y del mercado de valores para trabajar e impulsar conjuntamente las inversiones en el sector forestal. Además de buscar una mayor generación de materia prima exportable, se tiene como objetivo incrementar el valor agregado en los distintos eslabones de la industria.

Entre los ejemplos emblemáticos de estos esfuerzos, se encuentra Innovaciones en Balsa (Banova), una empresa que fabrica tableros de esa especie con una inversión de $ 18 millones. Para Paúl Palacios, representante del Grupo Siembra, el potencial forestal del país es favorecido por una situación geográfica que permite “lograr el crecimiento de la madera en menor tiempo”.

El empresario señaló que $ 74,6 ingresan a la balanza comercial ecuatoriana por cada dólar que se invierte por medio del Programa de Incentivos.

Para Suad Manssur, superintendenta de Compañías, Valores y Seguros, el mercado de valores tiene varios mecanismos para auspiciar inversiones forestales.

Entre estos están la venta de acciones,  la titularización de flujos a través de un fideicomiso y los fondos de inversión. Manssur resaltó los beneficios que otorga el Gobierno Nacional a los inversionistas.

Entre ellos consta la exención al pago del impuesto a la salida de divisas sobre el capital y los rendimientos o ganancias de capital; la exoneración para determinación del Impuesto a la Renta; la tarifa del 0% del Impuesto al Valor Agregado (IVA) a servicios bursátiles y a facturas comerciales negociables.

En diciembre de 2014 se aprobó la Ley Orgánica de Incentivos a la Producción y Prevención del Fraude Fiscal. En esta, se incluyó un incentivo económico para la reforestación con fines comerciales, con una duración del programa de incentivos de 30 años.

De esta forma, se motiva al establecimiento de al menos 30 mil hectáreas anuales. El Magap busca incrementar la masa forestal a 120 mil hectáreas en 2017 y llegar al millón de hectáreas en 2035.

El mejoramiento genético de las especies es una prioridad

A través de investigaciones especializadas, el país se propone evitar la importación de material genético y, de esa manera, obtener plantas adaptadas y probadas en Ecuador. “El mejoramiento genético permitirá que un árbol tenga un crecimiento adecuado a nuestro clima, posea un tronco recto, lleve pocas ramificaciones y sea más resistente a plagas y enfermedades”, señaló Pablo Noboa, subsecretario de Producción Forestal del Magap.

En función de lo anterior, el Magap ha priorizado regiones y especies.

Por ejemplo, en los procesos de investigación genética aplicada se  trabaja con pino y eucalipto en la Sierra, con teca y melina en la Costa y con laurel y chuncho en la Amazonía. (I)

DATOS

Apenas el 6% de la teca actualmente disponible en los mercados internacionales proviene de plantaciones de América Latina.El 83% de la teca es cultivada en los países asiáticos.

Ecuador es líder regional en la exportación de teca hacia la India. A este mercado se destina el 95% de la oferta exportable que genera ingresos por más de $ 37 millones al año. $ 150 millones es la inversión acumulada que agentes económicos privados han hecho en la industria forestal ecuatoriana hasta el momento.

Los principales destinos de la balsa cultivada en Ecuador se encuentran en Estados Unidos (32,9%), China (27,3%), Brasil (9,3%), Alemania (9,2%) y Dinamarca (7,1%).

Fuente: El Telégrafo | ElProductor.com

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