Los puertos privados que operan en Guayaquil prefieren no referirse aún al impacto que tendría la operación del puerto de aguas profundas en Posorja, cuyo desarrollo y construcción fue autorizado mediante el Decreto Ejecutivo 1060, emitido el pasado miércoles.

Primero creen que es oportuno conocer con exactitud  el alcance del documento “y qué condiciones, exenciones y preferencias les serán otorgadas”.

Así lo señaló en entrevista vía e-mail con este Diario Iliana González, presidenta de la Asociación de Terminales Portuarios Privados del Ecuador (Asotep), que asocia a siete terminales de tráfico internacional y a uno de cabotaje.

“Los anexos del decreto aún no están publicados, si estos no tuvieren ningún tipo de preferencia sobre lo que tiene tanto Contecon como las terminales portuarias privadas,  la libre y justa competencia es lo que corresponde y debiera ser ese el principio dentro de este sector, bajo el criterio de complementariedad y competencia justa y sin condiciones perjudiciales para los actuales inversionistas…”, dijo González.

Algunas peticiones que la empresa dubaití DP World, interesada en construir la terminal de Posorja, habría hecho a la Autoridad Portuaria de Guayaquil causaron rechazo en sectores portuarios y una denuncia de Contecon, administradora del puerto de Guayaquil. La firma habría pedido, entre otras, no dragar el canal entre Posorja y el puerto actual a una profundidad no mayor a 9,75 m ni manejar contenedores en un radio de línea recta de 200 km.

Las inversiones en activos de los puertos y operadores portuarios de Guayaquil es de unos  $ 1.000 millones, según Asotep. Son inversionistas nacionales y extranjeros que trabajan desde hace más de dos décadas y han generado miles de empleo, “sin exenciones tributarias y sin ningún tipo de privilegio o condición especial para su operación y gestión”, agregó.

En el año 2015 el Ecuador transfirió 19’295.315 toneladas de carga no petrolera (el 82%  se hizo por Guayaquil) y  movilizó 1’022.739  contenedores (94% pasaron por Guayaquil).

Este movimiento aumenta o disminuye según las condiciones económicas del país, por eso afirma que no porque lleguen más buques o de más calado o se construyan más terminales portuarias va a haber un incremento de la carga.

El decreto también autoriza el dragado, construcción y mantenimiento de un canal de navegación de acceso hasta Posorja. Los puertos privados desconocen bajo qué condiciones operaría y cuál sería su ruta.

Para ella, el país no carece de infraestructura ni tecnología portuaria, porque las terminales que operan en Guayaquil están en capacidad de atender más del doble de la carga actual. Lo que se requiere es un efectivo dragado de mantenimiento y una profundización del actual canal hasta 11 metros en la marea baja.

 

 

Fuente: El Universo | ElProductor.com

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here