Si hemos sido capaces de cuadruplicar nuestra exportación en los últimos nueve años, significa que todavía hay espacio en el mercado”, asegura Oscar Woltman, director de FreshMex México. “No hemos crecido en hectáreas, pero sí en volumen comercializado. Hemos forjado una relación sólida con otros productores de pimientos en nuestra región, algunos de los cuales ya llevan trabajando con nosotros ocho años. Junto con la producción de nuestros socios locales, hemos logrado cuadruplicar nuestra exportación”.
FreshMex forma parte del grupo holandés Levarht Produce Group y nació hace nueve años, explica Oscar. “Hace nueve años, Levarht y Kubo empezaron a construir nuestro invernadero, situado en el AgroPark de Querétaro. El invernadero es una copia exacta de un invernadero de cristal que hay en Países Bajos, con 7,5 hectáreas de producción de pimiento. Plantamos las primeras plantas de pimientos en septiembre de 2007 y el 12 de diciembre de ese mismo año recolectamos nuestra primera cosecha. Los mexicanos saben de la importancia de esa fecha”.
La novena temporada está a punto de concluir, añade Oscar. “Exportamos  pimientos de septiembre a mayo, lo que significa que nos quedan dos semanas para terminar la temporada. El 25 de mayo se hace la última cosecha y empezamos a plantar las nuevas plantas el 13 de junio. Trabajamos con un sistema de rotación rápida para poder volver a empezar en agosto”.
FreshMex exporta el 85% de su producto a Estados Unidos y el 15% restante se envía a Canadá. La principal competencia procede de Canadá, que llega al mercado cuando la compañía comienza la temporada. “La temporada canadiense suele comenzar en marzo y dura hasta principios de noviembre, por lo que nuestras temporadas coinciden parcialmente”, señala Oscar. “No obstante, la exportación sigue creciendo en México. Cada año se  incorporan entre 900 y 1.000 hectáreas de agricultura protegida. Según la AMHPAC, la agricultura protegida, que incluye casas sombra, invernaderos de plástico y de cristal, continuará creciendo a este ritmo durante varios años más. La mayoría de estas nuevas hectáreas son casas sombra o invernaderos de plástico. Pero no nos equivoquemos, estas tecnologías son apropiadas para el clima mexicano y su calidad es muy buena. Que la tecnología sea de grado más bajo o que sea menor no significa que la calidad sea peor. La calidad producida en estas instalaciones tiene el nivel de exportación, aunque el volumen de producción es más reducido.
Según Oscar, el crecimiento de la producción no está causando problemas hasta la fecha. “El mercado americano cada vez consume más. Además, yo creo que otros países como Países Bajos, Israel y España exportan menos que Estados Unidos. Todos ellos tienen costes de transporte más elevados. España no tiene permitida la exportación al mercado de Estados Unidos en estos momentos e Israel está más interesado en rusia. Si hemos logrado cuadruplicar nuestra exportación en nueve años con el mismo nivel de precios, podemos afirmar que hay espacio en los mercados de Estados Unidos y Canadá. Evidentemente, no somos la única compañía que está creciendo, por lo que, en realidad, es el consumo de pimientos el que está creciendo gradualmente”.
Por ahora, no preocupan los minoristas de descuento, como Lidl o Aldi, que están entrando en el mercado estadounidense. “Los niveles de precio son bastante estables en el mercado estadounidense. Una ventaja en este caso es que tenemos una integración vertical: producimos, clasificamos, empacamos y exportamos los pimientos nosotros mismos. Con Levarht, tenemos un socio de ventas muy fiable y fuerte. Nuestros proveedores se benefician del Levarht Produce Group y han conseguido incrementar su superficie productiva gracias a los buenos ingresos obtenidos”, explica Oscar.
Esta no es la única ventaja de que disfruta Freshmex como compañía. El nivel de su tecnología es alto y se basa en una inversión a largo plazo. Según Oscar, la ventaja no es la calidad, sino la cantidad y la estabilidad que pueden ofrecer. “Por ejemplo, en el noroeste de México producen pimientos muchas casas sombra o invernaderos de plástico. Su inversión es de un 5-10% en comparación con la inversión que nosotros hemos hecho con nuestra tecnología. Pongamos que producen 8-9 kilos de pimientos por metro cuadrado durante 5 meses de producción cada año. Su calidad es similar a la nuestra y pueden exportar su producción sin problemas, pero la cantidad es mucho menor. Además, las condiciones meteorológicas pueden afectar fácilmente a su productividad, ya que están menos protegidos frente a los cambios climáticos. Esto contrasta con nuestra producción estable de 26-28 kilos por metro cuadrado en un periodo de 9 meses. La diferencia es notable, por ejemplo, para los minoristas, quienes buscan estabilidad. No obstante, el coste de nuestra inversión es mucho más elevado, lo cual explica que la inversión sea a largo plazo. Nosotros tenemos que esperar mucho más tiempo para recuperar la inversión”.
Oscar concluye: “Formar parte del Levarht Produce Group beneficia a todas las partes. Levarht cuenta con más de 80 años de experiencia en la agricultura, algo que ayuda a comprender a los productores y las variaciones que existen aun en un invernadero como el nuestro. Gracias a sus conocimientos de agricultura y más todavía del mercado, constituye un socio muy fiable. Por otro lado, hemos forjado muchas buenas relaciones con productores locales, lo que nos permite incrementar el volumen de ventas para Levarht. La sinceridad, la confianza y los buenos ingresos han sido muy importantes en estas relaciones y les pagamos sus productos a buenos precios. Crecemos juntos y aumentamos la cantidad total de exportación cada año. Esto también beneficia a Levarht. Tratamos de alcanzar un buen precio, una buena calidad y unos buenos volúmenes”.
Fuente: Fresh Plaza | ElProductor.com

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