La preocupación es cada vez mayor entre los agricultores de la Costa del país. Los asusta la llegada del fenómeno de La Niña a otras regiones del continente americano.

Antonio Salazar, usuario y expresidente de la Junta de Riego Higuerón, señaló que hay dos cosas que les preocupan: el frío nocturno y el intenso sol.

Según manifestó, la floración del arroz y otros cultivos, como el mango, tomate, pimiento, sandía y melón, podría arruinarse porque las bajas temperaturas (o heladas) provocan la caída de la flor.

“El cambio climático sigue pasando factura”, señala el productor de arroz de Santa Lucía (Guayas), tras insistir en que cuando la temperatura sube de los 36 grados también afecta a los arrozales. “La espiga queda vana”, acota.

A todo esto se suma la sequía, que comenzó a matar los cultivos de arroz de Los Ríos y que también tiene en vilo a los ganaderos de algunas zonas de Ecuador donde el agua se está “evaporando”.

Si el sol y el frío provocan bajos rendimientos, los precios de los productos subirán, advierten los agricultores.

La Cámara de Agricultura de la Segunda Zona hizo un llamado a las autoridades para que analicen el problema actual y lo que se viene. Advierte que un alza de los precios y una nueva ola migratoria hacia las grandes ciudades serán los efectos inmediatos. Y esto último hará que el campo se quede sin población joven, bajando así, aún más, sus niveles de productividad.

 

 

 

Fuente: Expreso | ElProductor.com

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