Los almacenes que comercializan pescado y mariscos se han visto afectos debido a que sus ventas han decaído los últimos seis meses.

Los comerciantes del mercado Central, explicaron que desde que inició el año la situación ha empeorado. “Creo que mis ventas han bajado en un 80%. Yo pedía un total de mil libras para vender en la semana ahora vendo con las justas 200”, explicó Fausto Zambrano, comerciante de mariscos durante tres años.

Zambrano afirmó que los precios se han mantenido desde que el ingresó al negocio, sin embargo, considera que es la economía la que ha decaído.

Otro es el caso de Sandra Fiallos, quien indicó que sus ventas han disminuido en un 50%, ella afirma que lo que sigue vendiendo y lo que mantiene su negocio es el pescado como el pargo rojo y las caritas.

Mejora el fin de semana

“El fin de semana viene más gente a comprar, en estos días consumen más mariscos y se mejora un poco, pero las ventas ya no son lo que eran antes”, dijo Fiallos.

Además explicó que durante el Día de la Madre y el Día del Padre, realizaron promociones como rifas y sorteos para promover las ventas, pero que nada dio resultado.

Disminución de clientes

Ligia Ortiz, propietaria de una tienda de mariscos, indicó que diariamente solía tener 300 clientes finales y que en la actualidad esta cantidad ha disminuido a 180.

Ortiz dijo que su ‘pequeño mar’ solía distribuir a intermediarios, grandes marisquerías y otros restaurantes.

Sin embargo, estos clientes han reducido sus pedidos.
“Una cadena famosa de marisquerías me compra a mí y de lo que pedían 60 libras diarias de pescado ahora piden 20 o 15”, contó la comerciante.

Clientes

José Miguel Velasco, es propietario de un restaurante de mariscos, y explicó que debido a que sus ventas son bajas, ha reducido la cantidad de pescado que compraba.

“Yo me llevaba unas 80 libras de picudo para el fin de semana, pero ahora solo me llevo 20. El pescado tiene que ser fresco y no me puedo guardar”, explicó Velasco.

Pedido a las autoridades

Ortiz dijo que las autoridades deberían ser comprensivas en esta época de crisis y realizar conversatorios o reuniones con los comerciantes para que estén al tanto de sus necesidades.

“Cuando hay plata nosotros pagamos impuestos, pero cuando no hay nos atrasamos por eso quisiéramos un poco de comprensión, que se nos den plazos o disminuciones en todo lo que ellos nos exigen”, concluyó Ortiz.

Fuente: La Hora | ElProductor.com

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