Carolina del Norte lidera la producción de batata en Estados Unidos. Este año, los agricultores lo han tenido difícil por el mal tiempo, en el que se incluye el huracán Matthew en octubre. Afortunadamente, la mitad del cultivo de batata se cosechó antes de la tormenta. Sin embargo, es posible que algunas pérdidas no se conozcan hasta que la cosecha llegue a los almacenes.
El cuarto mayor productor de batatas, Luisiana, ha sufrido lluvias durante la plantación, un periodo de sequía, seguido por lluvias históricas en agosto. Cuando llegó el momento de cosechar, regresaron las condiciones de sequía fuera de lo normal.
«Los productores tuvieron que regar los campos para poder cosechar», explica el productor Myrl Sistrunk.
Las inundaciones de agosto estropearon el cultivo que tenía el potencial de ser bueno. Algunos productores retrasaron la cosecha para permitir que las batatas se agrandaran, lo cual se vio retrasado por las condiciones ambientales.
Luisiana tiene dos regiones productoras de batata: en el sur y en el noreste. Ambas zonas sufrieron pérdidas por las inundaciones, pero la parte sur fue la más dañada.
En algunas zonas del sur, algunos agricultores perdieron del 50 al 70 por ciento de su cosecha. En el norte, las pérdidas oscilaron del 15 al 35 por ciento.
Con estas pérdidas, Sistrunk opina que algunos productores no tendrán batatas suficientes para llegar hasta la primavera, como harían normalmente.

Los precios se mantienen altos, pues una caja de 18 kilos cuesta 19 dólares, aproximadamente.

 

Fuente: Fresh Plaza | ElProductor.com

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