El abastecimiento normal de agua potable de la ciudad se ha visto afectado por la intensa sequía que se vive desde finales de octubre.
Las escasas lluvias en las montañas, páramos y vertientes han producido una disminución considerable de los caudales que trae tanto del río Ambato y el río Alajua, y por ende en la represa Chiquihurcu y la planta de tratamiento de Apatug.
Esto está produciendo problemas con la distribución a las partes altas de la ciudad.
Fidel Castro, gerente de la Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Emapa), indicó que, “en algunos circuitos se ha reducido hasta en el 10%, eso quiere decir que si generalmente potabilizamos 250 litros por segundo ahora son 225 litros”.
Fuerte sequía

A decir de Castro “los soles de noviembre” empezaron a finales de octubre, “son más de 45 días que tenemos una fuerte sequía y eso hace que nuestras fuentes superficiales de las que captamos el agua como manantiales, ríos, vertientes sufran un decremento de la cantidad de agua que podemos recolectar”.
Óscar Rojas, director del Fondo de Páramos del Gobierno Provincial de Tungurahua, dijo que se está viviendo una época de sequía bastante intensa, posiblemente la más grave registrada desde hace cuatro años.
“Hace cuatro años hubo una sequía más prolongada, pero a diferencia de ese entonces, hoy el sol es más intenso lo que provoca que sea más fuerte e”, aseguró.
Precauciones
Es importante que en este tiempo la ciudadanía sea precavida y cuide el agua para evitar futuros cortes o racionamientos.
“Mediante unos planes de emergencia hemos logrado que no se note la falta de desabastecimiento de agua, en Cuenca y Riobamba ya han procedido al racionamiento”, dijo el Gerente de Emapa.
Los ciudadanos deben evitar el consumo indiscriminado del líquido vital al momento de bañarse, lavarse los dientes, lavar un carro, bañar a una mascota, regar las plantas y sobre todo estar pendiente de las fugas de agua, si existieran deben comunicarse con la empresa para que se acerquen a repararlas.
“Hay un doble propósito, un consumo menor y por ende un pago menor y aportamos a los ciudadanos para que las reservas se mantengan siempre llenas y poder pasar este tiempo sin cortes”, afirmó Castro.
Ciudadanos
Juan Salazar, morador de Huachi Grande, dijo que no conocía lo que estaba sucediendo, “yo no sabía que este clima tan fuerte podía afectarnos a la distribución de agua, desde hoy yo y mi familia seremos más cuidadosos”.
Por su parte Janeth López, habitante de Santa Rosa, indicó que hace unos días se enteró de la situación y desde entonces empezó a usar el agua con precaución.

 

 

Fuente: La Hora | ElProductor.com

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