No importan las altas temperaturas, cuando llega el momento de la cosecha del camarón. Los trabajadores han esperado 100 días —tiempo que dura el crecimiento del crustáceo— y ahora toca, capturar y empacar para que se vaya a los diferentes mercados en el mundo.
Allí está Oswaldo Chamba, (en la vía Santa Rosa–Puerto Jelí). La actividad de este trabajador es regar el balanceado en las piscinas camaroneras a bordo de una pequeña canoa, labor que realiza desde hace 10 años. Asimismo, a lo lejos, Pedro y John Valarezo reman sobre un pequeño bote de fibra de vidrio. La frágil embarcación se tambalea con cada empuje del remo.
Ellos aprovechan el clima soleado, debido a que si llueve los animales no salen a comer y el alimento se desperdicia. Pedro, de 31 años, se encarga de arrojar la comida; John, de 22, de operar el bote.
Ambos son de la parroquia Tenguel del cantón Guayaquil, sin embargo decidieron trabajar en la provincia de El Oro, debido a que —según ellos— dentro de las camaroneras se gana bien.
“Permanecemos dentro de la camaronera 21 días y luego salimos a nuestras casas 8 días”, dice Pedro. Las camaroneras son una de las mayores fuentes de empleo agrícola. No hay cifras que indiquen el número de empleos en el sector, pero según la Cámara Nacional de Acuacultura, alrededor de 200 mil personas trabajan directamente en la actividad a escala nacional.
Y es que, mantener activa la camaronera demanda no menos de 6 diferentes tipos de trabajadores: boteros (quienes reman la canoa), alimentadores o atarrayadores, bomberos (operadores de las bombas de agua), motoristas y capataces. También exige personal técnico, como biólogos.
A Santa Rosa se la ha denominado la ‘Capital Camaronera del Mundo’. Es un cantón rico en producción camaronera y agrícola. Esta localidad orense con 157 años de creación, cuya patrona es Santa Rosa de Lima, se destaca por ser pionera en la producción de camarón en cautiverio, actividad iniciada por el orense Jorge Kaiser. Según expertos, en este cantón no se usan químicos para la producción, lo que lo hace más sano para el consumo, dijo Miguel Mejía, biólogo.
Desde este cantón, empresas procesadoras de mariscos exportan el camarón a Estados Unidos, Europa y Asia, comentó David Córdova, dirigente camaronero.
Luego de que el camarón pasó más de 3 meses dentro de la piscina, es hora de cosechar, al igual que lo que sucede en las plantaciones bananeras, durante los períodos de cosecha del crustáceo se requieren cuadrillas de obreros eventuales, ellos trabajan solo el día en la cosecha, 4 veces al año. Luego se llevan a la empacadora, antes de su exportación.
El alcalde, Clemente Bravo, dijo que es importante mantener la tradición de ser los primeros en la producción a nivel de provincias costeras de Ecuador. “Nosotros tenemos condiciones climáticas muy buenas para esta actividad”, acotó.
Según la Cámara Nacional de Acuacultura, en 2015 se vendieron más de 500 millones de libras de camarón. Este año se espera sobrepasar esa cifra.

Los camaroneros de El Oro, el país y en especial de Santa Rosa, participan cada agosto, en la Feria Nacional del Langostino.

Fuente: El Telégrafo | ElProductor.com

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