En lo referente al hackeo, creo que fue Rusia”, dijo el presidente electo, Donald Trump, en la airada conferencia de prensa del pasado miércoles, en la que criticó a las agencias de inteligencia estadounidenses y calificó de falsa la publicación de un reporte con información comprometedora sobre el magnate, lo que ha elevado la tensión dentro y fuera de EE.UU.

“Todas son acusaciones infundadas”, refutó la vocera del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, Maria Zakharova, publicó la agencia de noticias Sputnik y que fue recogida por cnnespanol.cnn.com.

Zakharova dijo que Rusia “está abierto y listo” al diálogo con EE.UU., pero negó con firmeza las acusaciones de que existe algún vínculo entre Trump y Moscú. El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, también refirió que las relaciones entre Rusia y EE.UU. deben basarse en “respeto mutuo”.

A días de asumir el mandato, Trump profundiza la brecha con sus futuros servicios de inteligencia, a quienes acusa públicamente de incompetencia y deslealtad, mientras que sus ministros designados expresan respeto por esos grupos. Inteligencia negó ayer la filtración del supuesto reporte.

El polémico informe incluye informaciones comprometedoras sobre Trump, entre ellas la supuesta existencia de un video en el que aparecería junto a prostitutas rusas o datos sobre sus presuntos intercambios de información con el Kremlin por décadas.

Ayer, durante su audiencia de confirmación ante el Congreso, el futuro director de la CIA Mike Pompeo vivió un momento incómodo, ya que fue designado para dirigir la más célebre de las agencias de inteligencia por Trump, que se burló de ella.

Pompeo intentó calmar a la inteligencia de EE.UU., diciendo que acepta sus hallazgos sobre el ‘hackeo’ ruso y que siempre “les respaldará”, arriesgándose incluso a contradecir o distanciarse de algunas de las más duras críticas de Trump contra la comunidad del espionaje.

Distanciándose del objetivo expresado por Trump de estrechar lazos con Rusia, Pompeo acusó a las autoridades rusas de llevar a cabo una “acción agresiva” al entrometerse en la elección presidencial de EE.UU.

Al ambiente de tensión se sumó la declaración de quien asumirá como Secretario de Estado de EE.UU., Rex Tillerson. En su audiencia de confirmación de cargo dijo que Rusia es un ‘peligro’ y juró proteger a los aliados europeos de EE.UU.

La política exterior de Tillerson no se parece mucho a la de Trump. Una y otra vez, Tillerson demostró su apego a las posiciones bipartidistas tradicionales sobre el papel de Estados Unidos en el mundo y quiénes son sus amigos o enemigos.

Tillerson se refirió en términos duros a Moscú, en un aparente intento por modificar la percepción de una cercanía con el líder ruso, Vladimir Putin.

Otro de los que se distancia de la retórica de campaña de Trump es James Mattis, elegido por el magnate para dirigir el Pentágono. “Rusia es la principal amenaza para EE.UU.”, dijo ayer en su audiencia y manifestó su convicción de que Putin tiene por objetivo quebrar la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

Mattis indicó que le ha explicado a Trump sus puntos de vista sobre Rusia, incluso su sospecha de que Moscú está tratando de crear inestabilidad en sus países periféricos. Dijo que apoya la política de la administración Obama de calmar las inquietudes de aliados europeos tras la invasión rusa a Crimea en Ucrania. Añadió que si bien EE.UU. debe tratar de cooperar con Rusia, las posibilidades de tener una buena relación están disminuyendo.

 

 

Fuente: El Universo | ElProductor.com

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