Con las palmas de sus manos sumamente blancas, producto de la humedad que le genera el estar ya varias horas cosechando y clasificando el producto en medio de la llovizna que cae en la zona, María Quezada acelera el ritmo en su tarea de clasificar el tomate.

Ella, una de las tantas agroproductoras de la comunidad Baijón Bajo, ubicada a unos 30 minutos del centro cantonal de Oña, relata lo difícil que resulta trabajar en el campo, en medio del sol o la lluvia, y los gastos que esto representa.

Asegura que trabajan con productos orgánicos, pero que los costos que representa el fumigar con insumos para contrarrestar las plagas y enfermedades, al igual que los abonos que requieren las plantas, con miras a obtener una buena cosecha, son elevados, mientras que los precios en el mercado no se compadecen de esta realidad.

“Empezamos por comprar la semilla, luego viene los insecticidas y plaguicidas, los abonos, realmente ya no sabemos que hacer, no hay en qué más trabajar, desde hace unos cuatro meses ha caído totalmente el precio del tomate, nos pagan a cinco cuando más a seis dólares la caja, pero eso del grueso, y el delgado casi ni quieren comprar, hay rumores de que está entrando producción por la frontera, no sabemos cual mismo será la causa”, expresó la mujer.

La productora clamó por ayuda de parte de las autoridades para que exista más control a fin de proteger a los productores locales. Según su testimonio en los meses pasados la situación fue similar con la cebolla, pues el saco de un quintal llegó a costar 3 dólares, cifra que no justificaba su sacrificio cultivando, cosechando y trasladando a los mercados, para alivio de los agroproductores, asegura ella, ahora subió a 15 dólares.

En la Feria Libre de Cuenca, la caja de tomate de aproximadamente 40 libras, el fin de semana se ofertaba en 12 dólares y finalmente era vendida en 10 dólares; sin embargo, María asegura que a ella en este mismo lugar de expendio, las comerciantes le pagan entre cinco y seis dólares, lo que determinaría un alto margen de utilidad para los intermediarios.

En este sector son unas 300 familias las que se dedican a la producción de tomate, cebolla y pimiento, ellos sacan su producción a la Feria Libre de Cuenca, a más de los costos de producción deben sumar el transporte, por cada caja de tomate pagan entre 80 centavos y un dolar.

 

 

Fuente: El Mercurio | ElProductor.com

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