Los inversionistas globales están abandonando los mercados financieros de México, arrastrando al peso a nuevos mínimos debido a la preocupación de que la política comercial de Donald Trump ponga fin a su estatus privilegiado entre las economías en desarrollo.

El peso cayó 0,3 % el miércoles para alcanzar un mínimo histórico frente al dólar, frustrando los esfuerzos del banco central por contener el declive de la divisa. Funcionarios del Banco de México informaron el martes que gastaron $ 2.000 millones la semana pasada para apuntalar la divisa, que se ha debilitado más de 16 % frente al dólar desde las elecciones estadounidenses.

La desbandada subraya los temores de que los avances económicos que México ha conseguido en las últimas dos décadas se reviertan, en momentos en que el gobierno entrante de Trump asume una postura beligerante que podría derivar en aranceles y medidas de control fronterizo que hasta hace poco parecían inconcebibles.

El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Nafta), que en 1994 creó una zona de libre comercio entre México, Estados Unidos y Canadá, abrió el gigantesco mercado estadounidense a las empresas mexicanas de una forma que ningún otro país emergente ha logrado. Además, estabilizó el peso tras una serie de crisis cambiarias.

Ahora, la inestabilidad del peso ya ha elevado la inflación y provocado dolores de cabeza a pequeños empresarios como Abraham Bleier, fundador de la cadena de restaurantes y pastelerías Garabatos. Bleier, que posee unos 35 locales en Ciudad de México y Querétaro, pretendía inaugurar dos locales al año, pero tuvo que congelar sus planes debido a que las fluctuaciones de la divisa aumentaron sus costos.

Los gestores de fondos que trabajan con activos denominados en pesos también están asustados. La australiana Macquarie Infrastructure & Real Assets, que invierte en infraestructura en México, planeaba recaudar hasta 10.000 millones de pesos ($ 459 millones) en septiembre, pero tuvo que suspender la iniciativa luego de la victoria de Trump y ahora prevé que sea aún más difícil levantar fondos.

Ford anunció la semana pasada la cancelación de sus planes para construir una planta de 1,600 millones de dólares en México, mientras que Fiat Chrysler Automobiles dijo el lunes que podría suspender sus operaciones en el país si los aranceles fijados por Trump son demasiado altos.

Tal es el horizonte que la economía mexicana podría caer en recesión, contrayéndose hasta 3,3 % en 2017 si Estados Unidos impone condiciones comerciales más estrictas, estima Rodado. La economía de México creció 2,2 % el año pasado y casi 30 % de su PIB proviene del comercio con EE. UU.

Menos es más PIB

El plan del nuevo presidente de EE. UU. de reducir impuestos a empresas y personas podría aportar 0,3 % al crecimiento de 2017 y 0,8 % en 2018, según el Banco Mundial. Eso contribuiría con 0,3 % a la economía global.

Tensión

Comercio

El nuevo gobierno de EE. UU. advirtió que aplicará una política de restricciones con aranceles y sancionará a las empresas que se trasladen al extranjero.

Muro

El presidente de México dijo ayer que negociará con EE. UU. los asuntos del Tratado de Libre Comercio (TLCAN) como los intercambios y la migración. Pero no pagará el muro.

 

 

Fuente: Expreso | ElProductor.com

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