Lo que en febrero de 2014 empezó como un reto para los 290 socios de la Cooperativa de Producción Acuícola, Agropecuaria, Ecológica, Integral y Sostenible para el Buen Vivir (Coodaesvir), de la provincia de El Oro, hoy en día rinde sus frutos. La unidad y el esfuerzo diario les han permitido sacar adelante su propia camaronera.
En aquella fecha, el Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca (Magap) transfirió en concesión, por 10 años, más de 1.500 hectáreas (ha) de la ex-Reserva Ecológica Militar Arenillas; 692,92 ha fueron para Coodaesvir y 885,18 ha a la Cooperativa de Producción Agropecuaria del Sur (Coopas), tras cumplir con el proceso de acreditación y calificación respectiva.
Mercedes Orellana, socia del gremio, menciona que la administración del predio tuvo altibajos. Al principio, “no nos fue bien”, por la falta de organización. Tras ello, tuvieron la intervención del Estado por cerca de un año. “Gracias a Dios salimos de eso y ahora tenemos una directiva con la cual marchamos sin problemas”.
“Hoy, tecnológicamente estamos bien preparados, tenemos gente con calidad laboral, porque el Gobierno nos dio cursos y capacitaciones para mejorar técnicamente el proceso de siembra y cosecha”.
El resultado de estas ayudas permitió que en un año las cosechas de la Cooperativa pasen de 500 libras por hectárea a entre 2.000 y 2.500, “con un camarón para exportación de 20 gramos”, indica Lico Mancilla, presidente de Coodaesvir.
“Para alcanzar este resultado usamos una adecuada técnica de manejo del recurso, el balanceado apropiado para alimentar a los camarones y el cuidado de las piscinas”.
Mancilla precisa que el producto es comercializado a 2 empresas privadas, a un precio promedio de $ 3,25 la libra.
“Esta actividad ha mejorado la vida y la economía de los socios, quienes están contentos, sobre todo porque las tierras están mejor administradas que antes”, señala el dirigente, tras agregar que este año tienen como meta aumentar el gramaje y la producción de camarón de sus predios.
Orellana también destaca, como otro logro, el acoplamiento de los 290 socios de Coodaesvir, profesionales en áreas como el derecho y la educación, además de personas que antes se dedicaban a la agricultura y otros.
“Desde el momento que recibimos la camaronera fue un sueño cumplido, fue algo por lo que luchamos por 15 años; aún no tenemos frutos por la labor porque recién empezamos a ver la luz al final del túnel”.
Acuacultura apoya al sector
La Subsecretaría de Acuacultura, además de concesionar el terreno, de donar alimento y maquinarias, facilitó los permisos para producir el camarón y brindó capacitación constante en el cuidado del crustáceo y el correcto manejo de los equipos de bombeo.
Mancilla recuerda que al momento del traspaso la camaronera tenía muchos problemas a nivel de piscinas y bombeo, por lo que compraron equipos nuevos para solucionar, poco a poco, dicho inconveniente.
Explica que el ciclo del cultivo de camarón se inicia cada 3 meses con la siembra de larvas certificadas en las piscinas. Para asegurar su crecimiento son alimentadas con balanceado.
En la cosecha se verifica, mediante monitoreo diario, que la textura del crustáceo obtenga un 90% de dureza para que cumplan con las normas de calidad de exportación del crustáceo entero.
Parte del trabajo que el Viceministerio de Acuacultura y Pesca realiza a favor del sector, a través de la Subsecretaría de Acuacultura, está en el asesoramiento que los técnicos brindan a los solicitantes para obtener un crédito camaronero.
Una vez ingresada la solicitud y aprobada por BanEcuador se orienta al solicitante en los documentos que el banco exige para dar seguimiento a los trámites y obtener el crédito.

Otro apoyo consiste en charlas en temas como producción camaronera, contabilidad y administración de empresas.

Fuente: El Telégrafo | ElProductor.com

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