El invierno es el gran causante de que grandes extensiones estén copadas de verdes plantas. La premonición de los campesinos era de que la temporada de lluvias iba a ser menos fuerte que la de años anteriores, es decir que se venía un “invierno maicero”.

Henry Peña, presidente de la Corporación Nacional de Maiceros (Corpmaiz), tiene su maicera en Ventanas (Los Ríos) y habla de una sustancial recuperación de la producción, venida a menos en 2016 por un coctel de plagas y enfermedades que mermó a 300.000 toneladas la cosecha. El 2017 es alentador.

“Esperamos volver a producir 1,2 millones de toneladas”, pero advierte que hay que tener sumo cuidado con una nueva langosta: la ‘patera’.

Tan mala fue la producción del año pasado que para inicios del actual se autorizó la importación de 300.000 toneladas, dice Peña, para que la industria que fabrica alimento balanceado no quede desabastecida.

Este 2017 los consejos apuntan hacia la prevención de plagas como la diatraea (barrenador) y a otra que los agricultores han bautizado como ‘patera’, un gusano pequeño que mata desde las dos semanas las plantas. También afecta al choclo dulce.

Y apuntan además a combatir el uso de semillas de mala calidad (no certificadas), otra de las razones para la caída de la producción del año pasado.

Para Jorge Josse, director ejecutivo de Aprobal (Asociación de Productores de Alimento Balanceado), es vital la prevención del ataque de hongos a partir de los 20 o 30 días de la germinación. “No hay que esperar que el hongo esté presente para aplicar el fungicida”.

Alejandro López, encargado de fumigar una plantación de 40 hectáreas en la vía que conduce de Quevedo a Ventanas, señala que lo importante en los primeros 45 días es la aplicación de insecticidas. Aunque Román Pérez, de Jujan, detalla que a la ‘patera’ muy pocos productos le hacen efecto.

“Si de deja aumentar la población, acaba con el cultivo, generando pérdidas importantes”. Solo en semillas e insumos una hectárea cuesta $ 700 y semanalmente alrededor de $ 100 en mano de obra.

Un cultivo de impacto laboral

Según cálculos de Corpmaiz, entre 80.000 y 100.000 familias, directa e indirectamente, dependen del cultivo de maíz. Los Ríos es la provincia con la mayor producción y hectareaje cultivado.

 

 

Fuente: Expreso | ElProductor.com

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here