Río Grande del Norte exportó en el primer bimestre de este año 60,66 millones de dólares, un crecimiento del 45,25% en comparación con los dos primeros meses de 2016, impulsado por el desempeño de las frutas, en especial del melón y la sandía, según los datos del Ministerio de Industria y Comercio Exterior (Mdic). Las exportaciones de melones del estado han pasado de 9,75 millones de dólares en el primer bimestre de 2016 a 26,3 millones de dólares en el mismo periodo de este año. Al exterior, se han enviado 43.700 toneladas de melones y Río Grande del Norte es el mayor productor de fruta de Brasil.
El envío de sandías al mercado externo pasó de 1,8 millones de dólares a 6,2 millones de dólares de los dos primeros meses de 2016 al mismo periodo de 2017. El volumen también se ha triplicado: entre enero y febrero de este año se han vendido 12.800 toneladas de esta fruta.
El superintendente del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) del estado, el economista Aldemir Freire, observa que es un crecimiento atípico para el bimestre que podría estar motivado por la migración de empresas exportadoras de fruta con sede en Ceará a Río Grande del Norte, debido a la escasez de recursos hídricos en el estado vecino, así como por el prolongamiento de la campaña este año debido a la menor cantidad de lluvias en enero.
El presidente de la Asociación Brasileña de Productores y Exportadores de Frutas (Abrafruta), Luiz Roberto Barcelos –que también es el director de la empresa Agrícola Famosa–, también atribuye el desempeño de las exportaciones del sector de la fruticultura al traslado de parte de la producción de las empresas de Ceará y Capixaba a Río Grande del Norte.
Eso se debe a dos factores: una mejor oferta de recursos hídricos en Río Grande del Norte y una mayor agilidad en la concesión de licencias ambientales, lo que, según él, aumenta la superficie de cultivo, la generación de empleo y las exportaciones.
Asimismo, Barcel apunta que ha habido un aumento de la productividad por el uso de nuevas tecnologías y la estrategia empresarial de destinar una mayor parte de la producción a la exportación, como forma de compensar la disminución del consumo interno en Brasil.
Observa también que el tipo de cambio más bajo se refleja en la rentabilidad de las empresas. «Que el dólar esté más bajo afecta negativamente a las empresas que han visto disminuir sus márgenes de beneficios, aun exportando más», afirma. La variación del tipo de cambio podrá influir –en caso de que continúe en descenso– a las exportaciones de 2017.
Fuente: Fresh Plaza | ElProductor.com

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