Hace más de una década que Brasil y Florida libran una cara batalla contra el «greening» de los círicos y su devastador impacto en el sector citrícola. Brasil ha salido mejor parado por ahora, pero solo porque tiene más espacio para huir, según explica Tom Spreen a la Florida Citrus Commission (Comisión de Cítricos de Florida).

En comparación con Florida, el mayor país de Sudamérica cuenta con mucho más terreno abierto para plantar nuevos campos de naranjos alejados de las zonas donde el «greening» sigue desenfrenado, señala, y eso es precisamente lo que están haciendo los grandes productores brasileños.

«Eso les da una ventaja para huir de la enfermedad que nosotros [en Florida] no tenemos», dice Spreen.

La producción brasileña también está disminuyendo porque, al igual que Florida, está perdiendo pequeños y medianos productores, aquellos que poseen 200 hectáreas o menos, apunta.

En palabras de Spreen, aunque en ambos países los grandes productores son capaces de encontrar una nueva ubicación, los de menor tamaño no pueden permitirse los costes que acarrea la toma de medidas para combatir el «greening».
El total de naranjos en Brasil ha disminuido un 18% entre 2012 y 2015, señala. En el mismo periodo, el número de explotaciones citrícolas se ha reducido un 38%.
«No creo que aumente su número de árboles, porque mucha gente está abandonando», prevé. «En consecuencia, no es probable que Brasil regrese a la producción de 400 millones de cajas de naranjas en la próxima década», concluye Spreen.
Fuente: Fresh Plaza | ElProductor.com

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here