La provincia de Los Ríos se ha caracterizado por tener extensas haciendas cacaoteras y a consecuencia una gran producción de este fruto.

La actividad es el sustento económico de muchas familias y ello ha obligado a que cada día los agricultores se vayan preparando en la rama para así tener un buen producto y poderlo ofertar durante la cosecha.

Uno de ellos es Miguel Pico Montiel, quien dice que desde hace más de 20 años se dedica a la producción de cacao en una finca que heredó de su padre ubicada en la parroquia rural La Esperanza perteneciente a Quevedo.

Pico, quien además se ha preparado en este ámbito, detalla que si bien es cierto que la cosecha demora un poco, lo importante es el abastecimiento de abonos y la limpieza y cuidado respectivo.

“El cacao es un árbol que alcanza de 4 a 8 metros de altura. Acá por lo general se produce cacao nacional y cacao ramillas”, explicó el agricultor, e indicó que cada árbol tiene sus propias cualidades, las que resultan en diferencias leves en sabor, tamaño y rendimiento.

En ese sentido, en cuanto a los requerimientos agroecológicos, dijo que las condiciones más propicias para el cultivo del cacao son las áreas de los bosques húmedos tropicales.
Pico detalló que para una excelente produccción los vientos no deben ser fuertes porque esto puede ocasionar que se rompan las ramas y dañar plantas.

“Cada mazorca de este árbol contiene entre 30 y 40 granos de color marrón rojizo en el exterior, que están cubiertas de una pulpa blanca y dulce. El embrión está formado por dos grandes cotiledones”, enfatizó.

Proceso

Cuando la planta de cacao tiene de dos a tres años brotan unas pequeñas florecitas blancas y rosadas que producen finalmente una mazorca en un periodo aproximado de seis meses.

El cacao es capaz de producir flores y mazorcas a lo largo de todo el año pero se registran momentos pico en cada región, generalmente dictados por las condiciones climáticas y las épocas de lluvias. Aunque la mazorca puede permanecer en el árbol de dos a tres semanas, es importante retirarla justo a tiempo, ya que el momento de cosecha determina directamente la calidad del sabor.

En ese sentido, Miguel Pico explicó que la mazorca del cacao es cosechada a mano o con la ayuda de un machete para desligarla de la delicada planta.

Una vez abierta la mazorca, se encuentran los granos recubiertos de una pulpa blanca que puede someterse a un proceso de fermentación.

Después de este proceso, los granos son esparcidos y expuestos al sol por un periodo de tres a cinco días para que se sequen. “Después que ya tenemos nuestro producto, está listo para llevarlo a las casas comerciales donde posteriormente se encargan de procesarlo para los diferentes alimentos”, finalizó.

 

 

Fuente: La Hora | ElProductor.com

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