Helicópteros para la fumigación y drones para obtener información, la precisión es clave para la producción. También cuentan los helicópteros fumigando los arrozales, drones verificando el suelo y las plantas, y teléfonos reportando sigatoka negra en el banano. No es novelería, es tecnología, es eficiencia y precisión.

Así es de simple. Un helicóptero fumiga 100 hectáreas, dependiendo de las condiciones climáticas, de geografía, hasta en una hora y media. Un grupo de personas con bomba de mochila lo hace en 3 o 5 días, en esa misma superficie.

Con la aplicación manual se combate la plaga en un mayor tiempo y la gente corre riegos al hacer la aplicación. Si una persona se enferma debe llevarla a un hospital, en tanto que los trabajadores por una exposición constante pueden sufrir complicaciones y daños severos a su salud, porque muchos fumigan sin protección.

Detalles

Aunque las aeroaplicaciones son para productores grandes, con superficies de 120 o 130 hectáreas (por el costo del traslado del helicóptero), Cabrera dice que la idea es buscar asociación de productores para que se unan y puedan contratar este servicio de forma grupal.

En tierra la tecnología también camina aceleradamente. Máquinas que colocan fertilizantes solo en las áreas que lo requieren y tractores autodirigidos para siembra y fertilización son parte de la nueva oferta que tiene el agro.

La ortofotografía es la presentación fotográfica de una zona de la superficie terrestre en la que todos los elementos presentan la misma escala, libre de errores y deformaciones.

Con una ‘fotografía’ real de los terrenos y los cultivos, los aviones no tripulados le dan a los agricultores detalles completos de las necesidades de estos, incluso permiten mediante el sistema láser una nivelación cien por ciento del suelo.

El sistema de dirección asistida que gira el volante por el conductor; los sensores que detectan que tan verde está la planta y de acuerdo a eso echa los nutrientes; y el control de aplicación de líquidos complementan la labor.

En nivelación de terreno, que es fundamental para lograr mejores producciones, se generan por medio de láser mapas con curvas de nivel que dicen cómo está el terreno. Toda esa información se procesa y luego se complementa con el autopiloto que dirige al equipo (en este caso al tractor y al implemento que tiene para nivelar la tierra); tenemos otros implementos que son los autopilotos o sensores para el tema de nivelación. Trabajan con GPS de alta precisión.

Desde un computador o un celular, el agricultor ve en tiempo real todo el movimiento de sus máquinas en el campo y los mapas que genera cada área.

Todos esos sistemas apuntan a usar menos la mano del hombre, porque además cada vez es más complicado contratar personal. Mucha gente ha salido del campo. La sigatoka negra, la más temida de las enfermedades del banano, ahora es más resistente.

Se necesitan en promedio para contenerla unos 150 millones de dólares al año solo en insumos que controlan un hongo.

 

Fuente: La Hora | ElProductor.com

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here