Trescientas plantas de hortalizas como brócoli, col, zuquini, acelga, lechuga, y cebollín sembraron los niños de séptimo a décimo años de educación básica de la Unidad de Educación Básica Fiscomisional Sagrado Corazón, del cantón Cuenca, provincia del Azuay.

Estas labores las realizan 35 estudiantes de la mencionada Unidad, que forman parte de un proyecto de agricultura urbana, junto al Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca (MAGAP), para el establecimiento de parcelas demostrativas de manejo orgánico, sin químicos.

Mediante charlas y talleres realizados por los técnicos del MAGAP, los niños participantes aprenden el manejo adecuado de cultivos, propios de la provincia, de manera orgánica, para la producción sana y limpia de alimentos. 

La firma del proyecto de intervención interinstitucional se realizó a fines de noviembre de 2016; a la fecha ya se cuenta con los primeros resultados.

Belén Lucero, estudiante del décimo año de educación básica, aprendió a realizar abonos orgánicos para el desarrollo de los cultivos que se establecen en la Unidad Educativa.

Junto a técnicos del MAGAP, los estudiantes preparan una gira de observación y feria de productores para el primer viernes de mayo, en el que exhibirán sus parcelas demostrativas a productores de las parroquias Sinincay y Sidcay, quienes a su vez intercambiarán experiencias con estudiantes y padres de familia sobre los cultivos orgánicos que ellos obtienen en sus fincas.

La Hermana Silvia Torres, rectora de la Escuela, indicó que la Unidad Educativa tiene el compromiso y obligación de participar en la ejecución de proyectos y actividades en las que se fomenten la enseñanza agroecológica, el respeto y amor a la naturaleza por parte de los estudiantes, fortaleciendo emprendimientos agro-urbanísticos.

Por su parte, Emma Mora Andrade, directora Provincial Agropecuaria del MAGAP en Azuay, resaltó que la institución enmarca en sus políticas el desarrollo integral de la producción agropecuaria para alcanzar la seguridad y soberanía alimentaria, a fin de garantizar el buen vivir de los ciudadanos. De ahí la importancia del establecimiento de este tipo de proyectos que fomenten la producción orgánica y limpia.

“El proyecto de implementación de jardines urbanos con los estudiantes de la Unidad Educativa Sagrado corazón busca despertar y desarrollar en los niños la responsabilidad del cuidado del medio ambiente y hábitos saludables para una vida sana, con la producción de hortalizas y el mejoramiento del entorno paisajístico de la escuela”, señaló Mora.

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