Varias alternativas que pasan por la capacitación académica, seguridad marítima, previsión social y la diversificación de la producción fueron planteadas por varios dirigentes de los pescadores artesanales, para lograr reactivar a este sector de la producción en Esmeraldas.

Los pescadores hoy enfrentan momentos difíciles y preocupantes ante la falta de seguridad y de incentivos, según la dirigenta Maura Oviedo. Muchos de ellos han colgados las redes, anclado e incuso vendido las embarcaciones frente a la inseguridad que impera en alta mar y la escaza ayuda crediticia estatal.

“Nosotros queremos apoyo para dar valor agregado a los productos del mar; optar por actividades afines como la piscicultura, maricultura y otras a fin de suplir las temporadas bajas de pesca que se presentan periódicamente cada año”, añadió Oviedo.
500 menos

Refirió que hasta 2010 por la dársena del puerto artesanal pesquero esmeraldeño salían e ingresaban 3.000 pescadores, mas ahora en 2017, son 2.500 los que laboran.

Según el pescador Calixto Medina, antes las fibras no cabían en la dársena pesquera, estaban apretadas, sumaban unas 1.000, pero en la actualidad solo llegan a unas 600. El curso OMI es lo único que reciben en materia de capacitación para matricular las embarcaciones.

En algunas ocasiones han solicitado a las universidades locales la creación de programas orientados a preparar al pescador y a la comunidad sobre estrategias de pesca, industrialización, gestión de alimentos, buen manejo de los producto del mar, reparación de equipos, sistemas de navegación marítima e incluso biología marina, “pero esas peticiones se han encontrado con oídos sordos”, manifestó Medina.
Sin seguro

César Valencia de 65 años de edad y 40 años de labores en alta mar, expresó que ellos ya no gozan del seguro que antes protegía la embarcación, la tripulación y a la familia del pescador en caso de percances y asaltos, seguro que les brindaba la estatal Sucre hasta 2016, pero fue eliminado y se han quedado desamparados.

A esto se suma el hecho de que tampoco tienen acceso a la asistencia social ni médica a pesar de ser parte del Seguro Social Campesino y del Pescador. Para que se reciba atención médica el pescador debe trasladarse hasta los dispensarios de la zona rural”, explicó Valencia.

Según Valencia es inconcebible que siendo esta provincia una zona altamente pesquera tenga que depender de una Subsecretaría de Manta, donde toda la información respecto la producción pesquera de Esmeraldas se la controle y, por otra parte, sea allá en donde se nombre a los funcionarios que trabajan en la administración del Puerto Artesanal Pesquero de Esmeraldas (Papes).
Ofertan servicios

Sobre la crisis de los pescadores, el presidente de la Cámara de la Pesquería de Esmeraldas, Rafael Vergara, dijo que de alguna manera están buscando salir adelante.

Por lo pronto ya son parte de la Plataforma web del Sercop, a través de la cual vienen ofertando a nivel nacional e internacional los servicios de provisión de mariscos y otros productos.

Esperan que las universidades pongan empeño y creen la carrera de Ciencias del Mar como alternativa para desarrollar al sector y por otro lado dar valor agregado a la producción.

 

Fuente: La Hora | ElProductor.com

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