EEl Gobierno de Venezuela comenzará hoy su proceso de retiro de la Organización de Estados Americanos (OEA), enfrentado a una creciente presión internacional y a una ola de protestas que deja una treintena de muertos.

En un hecho inédito en la OEA, Venezuela se aparta voluntariamente (Cuba fue expulsada en 1962 y readmitida en 2009) alegando “intervencionismo e injerencismo” de un grupo de países, a través del organismo y encabezados por Estados Unidos, para derrocar al presidente Nicolás Maduro.

La canciller Delcy Rodríguez anunció la decisión el miércoles luego de que la OEA, con el voto de 19 países, convocara a una reunión de cancilleres, para evaluar la grave crisis venezolana. Estaba previsto que la carta que da inicio al proceso de retiro se entregara ayer a la OEA, pero ello ocurrirá hoy, según fuentes oficiales.

Según los estatutos de la OEA, para que un país quede fuera del organismo deben pasar dos años contados desde que anuncia su intención de retirarse por vía escrita. En ese tiempo, Venezuela permanece como miembro pleno con todos sus derechos y obligaciones.

El presidente de la Comisión de Política Exterior de la Asamblea Nacional, Luis Florido, aseguró ayer que Maduro necesita la aprobación del Legislativo para poder retirarse.

El diputado indicó además que para que su país pueda salirse de la OEA “hay que modificar el artículo 23 de la Constitución” y, según dijo, la forma de hacerlo es a través de una enmienda, una reforma o “por una asamblea nacional constituyente”. “Así que la solicitud que hizo la canciller es absolutamente nula”, afirmó

Para Julio Borges, presidente del Parlamento -único de los poderes públicos controlados por la oposición- salir de la OEA “es una constatación de que el Gobierno de Maduro está “derrotado”.

El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo que Venezuela es un “lío” y que está “muy triste” por la situación en ese país. Mientras que la Eurocámara urgió a Bruselas a estudiar “otras medidas” para “restablecer la plena democracia” en Venezuela.

En busca de solidaridad, que ayer le dio su aliado Cuba, Venezuela pidió a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) una reunión para el próximo 2 de mayo, donde, según Rodríguez, Venezuela combatirá el “bullying diplomático” de la OEA.

El organismo subió el tono a inicios de abril con una resolución según la cual en Venezuela se violó el orden constitucional cuando el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) se adjudicó las funciones de la Asamblea Nacional.

Unos pocos miles de seguidores de la oposición volvieron ayer a las calles de la capital para protestar por la muerte de un estudiante, presuntamente por el impacto de una bomba lacrimógena en el pecho.

Las protestas han derivado en choques entre fuerzas de seguridad y manifestantes, disturbios y saqueos, que dejan 29 muertos y cientos de heridos y detenidos.

Un pedido desde la otra vereda

Un hijo del defensor del Pueblo denunció una “brutal represión” contra protestas y una “ruptura” constitucional en el país, al pedir públicamente a su padre que ponga “fin a la injusticia”. “Papá, en este momento tienes el poder de poner fin a la injusticia que ha hundido al país”, dijo Yibram Saab, al leer una carta en un vídeo que difundió en redes sociales.

Caso inédito

La OEA, en su forma actual, se creó en 1948. Venezuela es miembro fundador de la OEA y esta es la primera vez en la historia de la organización que un Estado inicia el procedimiento de retirada, previsto en la Carta, aunque sí hubo un caso de expulsión. En 1962, la OEA decidió expulsar a Cuba, exclusión levantada en 2009.

Obligaciones

Antes de su retiro, Venezuela deberá efectuar un pago pendiente que tiene dentro de la organización por más de 8,7 millones de dólares. Durante el proceso, 24 meses, Venezuela sigue siendo parte de la OEA, por tanto deberá apegarse a los principios de la Carta Democrática.

 

Fuente: Expreso | ElProductor.com

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