No son profesionales, pero su afición los hace perder el miedo y enfrentarse a los toros más bravos de la región. Es el tradicional rodeo de pueblo que se hace cada año en el sector de Rumipamba, en el cantón Quero, provincia de Tungurahua.

Jefferson Rodero, organizador del evento popular, asegura que cada año la celebración crece. La fiesta taurina se realizó en la primera semana de junio y concentró cerca de 7 mil espectadores de varios puntos del centro del país.

El graderío de madera acogió a los fanáticos de los toros de pueblo. El coro de ‘¡ooole!’ se escuchaba de los centenares de personas que también acudieron a rendirle honor al “Niño de la Cruz”, patrono de la parroquia.

La fiesta taurina es mezcla intercultural, que se vive desde el graderío desmontable que tarda varios días en ser levantado. La construcción de este escenario concentra a los vendedores de sombreros vaqueros y la comida típica de la serranía.

Carlos Sánchez, aficionado, sostuvo que las corridas de pueblo se realizaban desde hace muchos años y era en las haciendas donde los dueños mostraban sus mejores ejemplares.

 

Fuente: Expreso | ElProductor.com

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí