En su primera sesión del pleno de la Asamblea Nacional que se posesionó el 14 de mayo pasado, abordó dos temas: la objeción parcial al proyecto de Ley de Semillas e inició el primer debate de la reforma a la Ley de Empresas Públicas.
El veto parcial del Ejecutivo que reforma el artículo 56 de la Ley Orgánica de Agro diversidad Semillas y Fomentos de la Agricultura, el cual permite el ingreso de semillas transgénicas únicamente para efectos de investigación científica, fue aprobado con 73 votos a favor, 55 en contra y 2 abstenciones.
El asambleísta Ricardo Zambrano, presidente de la Comisión de Soberanía Alimentaria, que elaboró el informe favorable al allanamiento al veto puesto por el expresidente Rafael Correa, explicó su decisión. Expresó que “está justificada la importancia en cuanto a la utilidad del ingreso al país de semillas y cultivos transgénicos exclusivamente con fines de investigación científica”.
Recalcó que la reforma mantiene el espíritu de la norma constitucional determinada en el artículo 401, que prohíbe el ingreso de ese tipo de producto para cultivos en el país. Dijo que la investigación científica en transgénicos permite desarrollar organismos y tecnologías aplicables a la reparación ambiental en sectores como el pecuario, petrolero y salud. Añadió que estos productos resultan vitales en la protección de enfermedades, así como para la generación de tecnologías que permiten producir vacunas o fármacos.
Sostuvo que a veces se cae en contradicciones cuando se manifiesta que en Ecuador no se debe realizar investigaciones con transgénicos. Sin embargo, la insulina, penicilina, los tejidos que se utilizan en la piel de las personas quemadas, entre muchos otros productos, contienen transgénicos que provienen de animales, bacterias y células cultivadas en laboratorio.
La legisladora Doris Soliz recordó que ya existe una brecha enorme con los países del primer mundo en cuanto a conocer e investigar todo aquello que se refiere a la biotecnología. “Todos los días consumimos transgénicos que están en los cereales y alimentos, pero gracias a las políticas de este Gobierno hoy, a través del etiquetado, podemos conocer por lo menos de qué tipo son”.
El presidente de la Asamblea Nacional, José Serrano, manifestó que es fundamental señalar que la aprobación de esta Ley le permitirá al Estado generar un control más riguroso y extensivo de otras instancias gubernamentales, para evitar que semillas transgénicas ingresen al país para su venta.
Serrano explicó que la Ley permitirá a instancias como la Asamblea convocar a autoridades para que rindan cuentas de cómo se está realizando el control de los diferentes productos que tienen relación con cultivos que pueden ser transgénicos e ingresaron al país de manera ilegal.
La discrecionalidad que actualmente se maneja tiene que ver con Aduanas o Policía: “Ahora podremos realizar otro tipo de control en áreas como salud o agricultura”, señaló Serrano.

Fuente: El Telégrafo | ElProductor.com

1 COMENTARIO

  1. Introducir semillas transgénicas no tiene sentido si no se las puede comercializar y sembrar. Evidentemente ni entienden ni J de lo que hablan…y legislan! A este paso no me atrevo a ser optimista. Sepan también que las semillas transgénicas más exitosas son patentes de grandes transnacionales, como la Monsanto, y cubren el 99.5% de los requerimientos del mercado. Dicho de otra manera: la Monsanto no te va a dar sus semillas para que «unos ecuatorianos se pongan a experimentar con ellas». Nada más lejano de la realidad, nuevamente: de qué hablan estos grandes y sabidos legisladores??
    Peor es lo siguiente que menciona el asm. Zambrano: hablando del art 401 (biodiversidad, semillas, cultivos transgénicos) olímpicamente se salta a otras biotecnologías ni mencionadas en el 401: aplicaciones en el industria petrolera y de la salud. Para su conocimiento, muy poco o nada se usan cultivos transgénicos en estas industrias ass Zambrano. La falta de conocimientos lleva estas personas a complicar lo que se aprobó en Montecristi. La Constitución si permite el uso de biotecnología moderna, tanto asi que Ecuador importa legalmente gran diversidad de productos, incluyendo medicinas, vacunas, insumos industriales, etc, provenientes de la biotecnología moderna, actual y típicamente obtenidas a partir de ADN recombinante producido con bacterias o levaduras pero no con semillas transgénicas. Y sí se debería hacer lo que reza el 401, esto es, aplicar normas de bioseguridad, lo cuál por supuesto en este país nadie hace. Ni siquiera logramos detener el contrabando de semillas transgénicas (soya) que libremente se están vendiendo en algunas provincias del país (expresamente prohibido junto con «biotecnologías riesgosas o experimentales»).
    Cuándo tendremos un órgano legislativo a la altura?

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