Hace más de una década la actividad piscícola se ha posicionado con éxito en el cantón Colta, provincia de Chimborazo. Las condiciones climáticas, la geografía, además del abundante recurso hídrico favorecen la actividad.
Hasta el momento 15 familias se dedican a la crianza de truchas, uno de los peces de agua dulce más apetecidos en la gastronomía andina, con lo cual además se pretende frenar la migración de la población a las grandes ciudades.
El Gobierno Provincial de Chimborazo edificó un laboratorio para el mejoramiento genético y aumento de la producción del pez, con una inversión de $ 100.000.
“Por lo general las ovas (huevos de peces) solían comprarse en $ 0,10. Ahora en el establecimiento se podrá incubar la especie, lo cual representa un ahorro de $ 0,07 por cada ova. El objetivo es mejorar la calidad de la trucha y no solo abastecer los mercados locales, sino además abrirse camino en diferentes ciudades del país”, señaló Fernando Amores, jefe del departamento de Fomento Productivo del Gobierno de Chimborazo.
Según datos de esta dependencia, en la provincia existen 167 criaderos de truchas. Uno de los más grandes se encuentra en la comunidad Rumipamba, de la parroquia Juan de Velasco de Colta.
Los miembros de la comunidad adquirieron 30.000 ovas con mejoramiento genético, de origen español. Se espera que en 7 meses ya puedan ser comercializadas.
“Al momento presentan un crecimiento de dos centímetros, aspiramos a que en el transcurso de 15 días ya tengan el peso, color y madurez de los alevines. Una vez que esto acontezca serán depositados en la piscina, cuyo PH, oxígeno y temperatura están adecuados para su crecimiento”, manifestó Alfredo Sagñay, piscicultor de Rumipamba.
Además, los comuneros son capacitados por personal del laboratorio para que apliquen las técnicas correctas de crianza, alimentación y reproducción de los alevines.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here