Un clima más seco (con menor incidencia de enfermedades), una superficie sembrada menor y una falta de sobreoferta en Brasil han sido las principales razones para que se este año la producción cebollera argentina se revalorice. Estos detalles, que podrían considerarse menores, no lo son en absoluto, ya que determinan la marcha de la campaña cebollera bonaerense.

Estas razones nos las cuenta el ingeniero agrónomo Daniel Iurman, coordinador territorial del Valle Bonaerense del río Colorado de la EEA del INTA Hilario Ascasubi-CERBAS, que también ha querido aclarar que a pesar de ese descenso en la producción no se ha tratado de una mala temporada y que “la cosecha temprana, que comprende el 25% de la producción total, ya se ha comercializado, mientras que la cebolla de época o temporada, que supone el 65% restante, ya se está comercializando a un ritmo bastante bueno”.

Iurman explica que “la principal característica de esta temporada es que arrancó sin problemas sanitarios graves, ya que no hubo casos de bacteriosis debido sobre todo a que no aparecieron las lluvias fuertes en el fin de ciclo, lo que no favorece la proliferación de hongos”.

Las lluvias más temidas por los productores de cebolla son siempre aquellas que se dan en época de precosecha, porque son las que provocan más daños al afectar las cebollas en la tierra. A este respecto, Iurman sostuvo que “esto fue lo que sucedió en los últimos años y que tuvo a maltraer a la producción”.

Los precios para los productores para cebolla temprana en el campo arrancaron en torno a los 80, 60 y 50 pesos, un descenso significativo que según nos cuenta el ingeniero Iurman “a día de hoy ya se ha recuperado y nuevamente se sitúa en los valores iniciales. Una hectárea de producción se encuentra en torno a los 60.000 pesos y llega a rendir, en condiciones adecuadas, unas 2.000 bolsas. Esto significa que se necesitan 30 pesos para cubrir el costo directo, aunque esto es sin contar el arrendamiento y demás gastos como, por ejemplo, infraestructura, por lo que si rinde unas 1.300 bolsas para esa misma hectárea, el costo se va para arriba”.

En la campaña actual los productores del sur de Buenos Aires y Río Negro han sembrado menos hectáreas de cebolla, otro de los motivos del descenso en la oferta de este producto, llegando a un 25% menos de siembra respecto a las anteriores campañas, que venían fluctuando entre las 10.000 y 12.000 hectáreas. Según Iurman, “en esta campaña estamos en las 8.000 hectáreas debido a malos resultados de la campaña anterior, por la mayor producción de Brasil”.

Daniel ha querido aclarar que todos esos factores pueden variar según las condiciones del mercado ya que “si, por ejemplo, fracasa una cosecha del sur de Brasil y falta cebolla, se revalorizará la de Argentina. Este es el escenario actual, ya que aparentemente el clima ha acompañado a las producciones cebolleras en toda la región. Por ejemplo, la cebolla del sur de Buenos Aires y Río Negro domina el mercado interno hasta fines del invierno. Ahí habrá que ver qué pasa. Como se sembró menos, aunque es una cosecha de buena calidad, hay que ver qué sucede en el invierno con el mercado interno”.

Acerca de las cebollas que Argentina ha tenido que importar de mercados externos, Iurman asegura que se trata de cifras muy poco significativas de algunos volúmenes comprados a Brasil, debido sobre todo a algunos problemas en la producción de Santiago del Estero, que no rindieron lo suficiente. A nivel competitivo el panorama se presenta positivo, ya que según palabras del propio Iurman “Brasil ha incluido la cebolla extracomunitaria en las llamadas LETEC (Listas de Excepción a la Tarifa Externa Común). Esto provoca que, entre otros factores, este año la cebolla europea pagará una tasa del 25% de importación, lo que mejora la competitividad de la cebolla nacional, aunque este arancel se reducirá en los años siguientes: 20% en 2019 y 15% en 2020”.

La cebolla argentina en cifras
En la Argentina se siembra entre 18.000 y 22.000 hectáreas de cebolla. En el sur de Buenos Aires se siembran 8.000 a 12.000, según datos recogidos por la Universidad Nacional del Sur (UNS) y Corfo Río Colorado, por lo que se les presupone una precisión y fiabilidad bastante alta. En el resto del país los cálculos se hacen en base a consultas con referentes de la cadena cebollera.

En esta campaña, en la provincia de Río Negro se sembraron cerca de 3.500 hectáreas; en la zona de Cuyo alrededor de 3.000 y en el norte argentino también rondaron las 3.000 hectáreas. En Mar del Plata, por contra, fueron unas 400 hectáreas. “De acuerdo con los datos de siembra se puede decir que se ha atomizado un poco la producción”, señaló el ingeniero Iurman.

El sur bonaerense produce, generalmente, alrededor de la mitad de la producción de cebolla del país, de la cual el 60% a 70% va destinada a consumo interno.

El seminario del Mercosur
Próximamente se celebrará un seminario centrado en la cebolla en el que habrá dos espacios diferenciados, “uno para análisis sobre el mercado global y otro para un seminario taller que trabajará en los senderos futuros de desarrollo de la producción en el Mercosur”, dijo Daniel Iurman.

Este será el 21º Seminario de Cebolla del Mercosur que se realiza en el marco de la 11º Fiesta Provincial de la Cebolla, que se desarrollará —por primera vez en Argentina— en Hilario Ascasubi, del 15 al 18 de marzo de 2018. El ingreso es libre y gratuito, aunque se recomienda el registro en el página web. También pueden recibir más información en la fanpage de Mercosur en Facebook.

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