La lluvia y el frío están limitando la disponibilidad de fresas en muchas partes del sur de Europa y los Estados Unidos. Si a ello se le suma un aumento de la demanda, el resultado es escasez en el mercado y subida de los precios. En California, la cosecha se ha visto afectada por la lluvia, lo que ha provocado la interrupción de las labores de recolección y que la oferta sea inestable. Dado que la temporada está en su último tramo en Florida y México, el resultado es la escasez de producto. En Italia, el frío está dando lugar a volúmenes limitados y los precios han llegado hasta los 10 euros el kilo. La lluvia, las nubes y las temperaturas bajas están caracterizando la temporada española. Estos fenómenos meteorológicos limitan la cosecha y elevan los precios. También en Alemania han subido los precios, en especial antes de Pascua. La temporada israelí irá concluyendo en los próximos meses, pero todavía se prevén buenos volúmenes.

Campaña por las lluvias y el frío
Tras varias campañas seguidas de fresa en las que la superficie se ha ido reduciendo en Huelva debido a la diversificación a otros berries como la frambuesa, el arándano o la mora, este año ha aumentado alrededor de un 9-10%.

La presente campaña está viéndose marcada por las abundantes lluvias, días nubosos y bajas temperaturas, que han hecho que los volúmenes se reduzcan alrededor de un 20% en comparación con la campaña pasada en las mismas fechas. Muchos agricultores han tenido que hacer grandes destríos por problemas con la bortrytis debido al exceso de humedad en los invernaderos. Por otra parte, las bajas temperaturas durante el invierno han impedido que los daños por humedad sean mayores.

No sorprende que, con menos volúmenes, los precios hayan sido buenos durante casi toda la campaña. Además, los exportadores señalan que la competencia con otros orígenes se ha notado menos, debido también al mal tiempo en otros países europeos productores como Francia e Italia. Por esta misma razón la temporada de fresa en los países del centro y norte de Europa viene con retraso, lo cual permitirá a los exportadores españoles alargar sus envíos a estos mercados antes de que en dichos países hagan se pasen a sus producciones locales.
En lo que se refiere a variedades de fresa, los programas de desarrollo de variedades españoles y americanos se disputan la cuota de mercado en Huelva, hasta alcanzar un 70% entre ambas. La variedad americana Fortuna continúa liderando el mercado, mientras que la variedad del programa español FNM ya ocupa la segunda plaza en el podio, con casi un 20% de la cuota de mercado.
Italia: Precios altos por la falta de oferta
La superficie se ha mantenido estable en 3.600 hectáreas. Basilicata y Campania son las mayores zonas de producción. En Campania, los productores habían protegido las plantas de las heladas en febrero, pero según un comerciante, aun así se perdió el 30% de la producción. La cosecha de las fresas tempranas arrancó a finales de marzo. Los productores de Cerdeña esperan la temporada con optimismo, en especial ahora que la oferta de España se ha reducido. En la isla, la temporada empezó en diciembre y durará hasta junio. La cosecha de los campos abiertos comienza a primeros de abril. Pese a las bajas temperaturas, la demanda es buena t eso se traduce en un precio más alto. Está previsto que la demanda se mantenga alta unos días. En la primera semana de abril, el precio en el mercado mayorista subió a 10 euros el kilo. A principios de la temporada, en febrero, el precio se situó en 2,50 euros el kilo. Si la producción crece por la subida de las temperaturas, los precios volverán a caer.

 

La exportación se centra sobre todo en el mercado europeo, siendo Alemania, Austria y Suiza los principales clientes. En el caso de las importaciones, también son los países europeos quienes abastecen al mercado italiano. España, Alemania y Francia son los socios más importantes.
Francia: Las variedades alargadas son las más comunes ahora
De acuerdo con un gran agente del mercado francés, que cultiva casi en exclusiva fresas de invernadero, todavía no hay mucha demanda de fresas. Esto se debe a que no está haciendo un tiempo ideal. No hace suficiente sol y a los consumidores aún no les apetece comer fresas. En cualquier caso, el mercado se sostiene por los acuerdos firmados con antelación.
La oferta se ha reducido considerablemente, pero ahora están llegando buenos volúmenes del suroeste de Francia, sobre todo de variedades alargadas, como Gariguette y Ciflorette. Las fresas redondas no se puede decir que hayan llegado todavía. Las temperaturas y la humedad exteriores fluctúan mucho y las fresas son muy sensibles a esos factores. Por tanto, la calidad es media.
Sube el precio en Alemania por el retraso de los envíos
Las consecuencias de las frías temperaturas en el sur de Europa son claramente identificables en el mercado alemán de la fresa. Esto, unido a la alta demanda en los días previos a Pascua, ha provocado un aumento considerable de los precios en las últimas semanas. Ha sido el caso no solo de las fresas españolas e italianas, sino también de las fresas de invernadero holandesas, que ahora se venden principalmente en los mercados mayoristas alemanes. En los últimos días, no ha sido raro encontrar precios que oscilaban entre 4 y 5 euros por 500 gramos (precio al por mayor).
En estos momentos, se están produciendo algunos cambios interesantes en el comercio alemán. La variedad Calinda está ganando terreno rápidamente y también se está importando en grandes volúmenes en Suiza y Austria. En cuanto al cultivo de invernadero, la cuota de las variedades Clery y Sonata va en aumento. Los envases sostenibles y respetuosos con el medioambiente son muy habituales en el comercio alemán de fresas: las cajas de cartón y las cajas de madera son la norma en la actualidad.

EE. UU.: Demanda alta para las primeras fresas de California
El tiempo lluvioso que está haciendo en California está influyendo en el mercado de la fresa. Un productor dice que la lluvia ha provocado pérdidas y la reducción de la oferta. En la región de Watsonville, los productores están tratando de reanudar la cosecha, pero con toda la lluvia que se espera todavía, no se sabe seguro si podrán comenzar de nuevo las labores. En la región de Oxnard, la cosecha ha vuelto a ponerse en marcha después del mal tiempo, pero también allí se pronostican lluvias. Si llueve poco, no se detiene la cosecha, pero si cae demasiada agua, se tiene que parar. También en Santa María se están cosechando las primeras fresas. Pasarán algunas semanas hasta que haya grandes volúmenes disponibles de esta región, como predice un productor.
La lluvia también tiene consecuencias en el envío de la fruta, pues limita las distancias que pueden recorrer las fresas. La demanda de producto es buena. «Hay más demanda que oferta en estos momentos, porque en algunos distritos la temporada está terminando y no disponen de calidad suficiente para servir a la gran distribución», explica un comerciante. Como la nueva cosecha de California es reducida, la demanda supera a la oferta. Todo ello se refleja en los precios, que son más altos. Los productores de California están procurando que no haya exceso de oferta en el corto plazo.
Israel cierra la campaña con grandes volúmenes
La temporada está llegando a su fin, pero los productores todavía esperan grandes volúmenes el próximo mes. Si el tiempo lo permite, las últimas fresas estarán en el mercado para junio. El invierno templado de este año ha favorecido una producción abundante, que se ha traducido en mayores estimaciones. Un periodo de temperaturas cálidas podría provocar un rápido cierre de la temporada.
La gran oferta va de la mano de unos precios relativamente bajos para estas alturas de la temporada. En los supermercados, las fresas cuestan entre 2 y 3 euros por kilo. Son precios comparables a los del año pasado, pero están por debajo de la media de los últimos 5 y 10 años.
Con un consumo medio per cápita más elevado que en otros países de la OCDE, la demanda también es buena y, sumada a una temporada de cultivo corta, se hace necesario importar durante algunos periodos del año. Los productores y las autoridades están trabajando juntos para ampliar la temporada y aumentar la productividad.
La mayoría de las fresas se cultivan en túneles e invernaderos, y se percibe un lento cambio hacia el cultivo bajo invernadero. Los estudios muestran que en las zonas de producción de mayor tamaño se alcanza la mejor productividad cultivando en invernaderos sobre mesas. Este método garantiza una calidad mejor y una productividad mayor, lo que resulta elemental para las exportaciones de esta fruta, lucrativas, aunque limitadas.

Al principio de la temporada, se puede exportar al Reino Unido, por ejemplo, ya que el mercado británico recibe un suministro limitado de otros países en esa época. En los mejores años, se exportan hasta 1.000 toneladas, principalmente para los supermercados británicos. Si se apunta a grupos concretos de consumidores británicos, se pueden obtener precios altos y, así, cubrir los costes de transporte.

Australia es autosuficiente
Las últimas estadísticas indican que las fresas alcanzaron su valor más alto (506,6 millones de dólares al productor; 555,8 millones al por mayor) en el año transcurrido hasta junio de 2017. Se cosecharon 91.083 toneladas de fresas, de cuyo total un 13% se destinó a la industria. El volumen creció en un 26% y el valor, en un 33%. Queensland es la zona de cultivo más importante, al suponer 37.799 toneladas, el 41% del volumen total. Las exportaciones siguen incrementándose y ascendieron a 3.881 toneladas en la campaña 2016/2017. Singapur fue el mayor comprador, con una cuota del 24%. Por primera vez en los últimos años, no se exportaron fresas. Es posible cultivar los doce meses del año, ya que se cosecha tanto en el sur como en el norte.

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