Los analistas consideran que la falta de acuerdos comerciales y la inseguridad jurídica, además de un alto riesgo país, afectan a la inversión extranjera directa. Mañana, la Ministra de Economía y Finanzas expondrá los avances del Programa Económico y se espera el envío del respectivo proyecto de ley a la Asamblea Nacional. Adicionalmente a las reformas tributarias anunciadas, la expectativa también se centra en las medidas que se adoptarán para la atracción de nuevas inversiones, política que ha sido anunciada por el Presidente de la República y los ministros del frente económico.

En febrero, el ministro de Comercio Exterior e Inversiones, Pablo Campana, presentó un proyecto de ley al Ejecutivo que propone una serie de incentivos para nuevas inversiones. Sin embargo, hasta la fecha no se conocen avances en su tratamiento. En el marco de las giras internacionales y citas con inversionistas extranjeros, Campana ha dicho que este 2018 “será un año histórico para las inversiones en Ecuador” y prevé $ 15.000 millones de inversión privada directa para los próximos cinco años. Entre los proyectos, además de los petroleros y mineros que esperan altos niveles de inversión, se encuentra la Refinería de Manabí, cuya licitación, que se concretaría el próximo mes, sumaría hasta $ 10.000 millones.

Otra de las vías para atraer nuevas inversiones sería mediante los incentivos propuestos en la mencionada ley, como la eliminación del 5% del Impuesto a la Salida de Divisas (ISD) para nuevas inversiones en tecnología productiva y la eliminación del pago de impuesto a la renta. ¿Cómo están los niveles de inversión extranjera directa (IED) actualmente? Según el Banco Central de Ecuador, en 2017 se registraron $ 606.425,4 millones por este rubro, unos $ 148.967,5 millones menos que 2016. El valor más alto de acuerdo a la actividad fue en la industria manufacturera, con $ 143.096,1 millones, seguido por agricultura, con $ 124.421,9 millones.
Los analistas consideran que la falta de acuerdos comerciales y la inseguridad jurídica, además de un alto riesgo país, afectan a la inversión extranjera directa. Mañana, la Ministra de Economía y Finanzas expondrá los avances del Programa Económico y se espera el envío del respectivo proyecto de ley a la Asamblea Nacional. Adicionalmente a las reformas tributarias anunciadas, la expectativa también se centra en las medidas que se adoptarán para la atracción de nuevas inversiones, política que ha sido anunciada por el Presidente de la República y los ministros del frente económico. En febrero, el ministro de Comercio Exterior e Inversiones, Pablo Campana, presentó un proyecto de ley al Ejecutivo que propone una serie de incentivos para nuevas inversiones. Sin embargo, hasta la fecha no se conocen avances en su tratamiento. En el marco de las giras internacionales y citas con inversionistas extranjeros, Campana ha dicho que este 2018 “será un año histórico para las inversiones en Ecuador” y prevé $ 15.000 millones de inversión privada directa para los próximos cinco años. Entre los proyectos, además de los petroleros y mineros que esperan altos niveles de inversión, se encuentra la Refinería de Manabí, cuya licitación, que se concretaría el próximo mes, sumaría hasta $ 10.000 millones. Otra de las vías para atraer nuevas inversiones sería mediante los incentivos propuestos en la mencionada ley, como la eliminación del 5% del Impuesto a la Salida de Divisas (ISD) para nuevas inversiones en tecnología productiva y la eliminación del pago de impuesto a la renta. ¿Cómo están los niveles de inversión extranjera directa (IED) actualmente? Según el Banco Central de Ecuador, en 2017 se registraron $ 606.425,4 millones por este rubro, unos $ 148.967,5 millones menos que 2016. El valor más alto de acuerdo a la actividad fue en la industria manufacturera, con $ 143.096,1 millones, seguido por agricultura, con $ 124.421,9 millones.

 Entre las razones que analistas consultados hallan para el decrecimiento de la IED en Ecuador se encuentran la falta de acuerdos comerciales, la inestabilidad jurídica y el riesgo país. José Xavier Orellana, consultor y exviceministro y exasesor del Ministerio de Comercio Exterior, considera que la IED ha sido bastante baja y se ha centrado en el sector petrolero y minero. Debido a la inseguridad jurídica y cambios de un momento a otro, se creó incertidumbre en cualquier inversionista. Orellana dijo: “Deberíamos estar entre $ 2.000 y $ 3.000 millones para estar dentro del promedio bajo de Latinoamérica de inversión al año, y solo estamos cercanos a $ 700 millones”. Otros factores influyentes para los inversionistas son el alto riesgo país y la falta de tratados bilaterales de inversión (actualmente llamados convenios bilaterales de inversión), que se encuentran en análisis. Por otro lado, el analista destacó que el sector acuícola ha llamado mucho la atención de inversionistas, quienes han abierto fábricas de balanceado que han cuajado con el boom camaronero del último año. Por su parte, para Miguel Ángel Puente, presidente de la Federación de Cámaras Binacionales de Ecuador, las cifras de inversión extranjera son bastante bajas, comparadas con la región. Colombia tiene rubros cercanos a los $ 12.000 millones; Perú llega a los $ 7.000 millones, mientras que Ecuador no ha podido superar el umbral de los $ 1.000 millones. Uno de los puntos fundamentales para que exista inversión en cualquier país es la confianza, apuntó Puente. Uno de los elementos que pueden generarla es que haya una estabilidad normativa e institucionalidad. “Cuando falta institucionalidad, los mercados internacionales o los inversionistas dejan de considerar que haya las condiciones adecuadas (para invertir)”. Puente agregó que es indispensable mostrar independencia de la administración de la Función Judicial en el país. “Tenemos que unir esfuerzos, tanto el sector público como el privado. Presentemos a Ecuador de manera atractiva al inversionista”. (I)

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