La empresa belga fue elegida por el comité municipal para dragar el canal de acceso a los puertos. Presentó la tarifa más baja, $ 0,62 en relación a los $ 0,68 de la competencia.

La firma belga Jan De Nul (JDN) quiere empezar lo antes posible y acortar los plazos para la profundización del canal de acceso a los puertos marítimos y fluviales.

El Cabildo le adjudicó ayer el dragado de profundización del canal de acceso a las terminales portuarias marítimas y fluviales, públicas y privadas de Guayaquil, incluyendo su mantenimiento y operación a esta compañía creada hace 80 años, especializada en obras de dragado, relleno e infraestructuras.

El canal deberá ser llevado hasta a 11,8 metros en baja marea. Se incluye la eliminación del obstáculo rocoso conocido como Los Goles, lo cual hará que ingresen embarcaciones más grandes y por tanto con mayor cantidad de contenedores, reduciendo los costos. Así lo han advertido las agencias navieras y el mismo alcalde de la ciudad, Jaime Nebot.

La Comisión Técnica, luego de evaluar las ofertas técnicas y económicas, concluyó que JDN no incurre en causales de rechazo y cumple con los requisitos técnicos, jurídicos y económicos establecidos en el pliego.

“Vamos a hacer lo posible por terminar la apertura -llevar el canal hasta los primeros 9,60 metros- en 8 meses”, señaló a Diario EXPRESO Jan Van Den Driessche, gerente regional de JDN. “Jan de Nul tiene equipos bastante modernos y grandes que van a atacar en varios frentes. Empezaremos atacando uno de los escollos más grandes que es Los Goles”.

Para el dragado necesita una draga de succión y corte muy grande. “Vamos a traer la Ibn Battuta, que en términos de draga de corte y succión está entre las 10 más grandes del mundo. Solo hay 10 de estas en el mundo y 7 son de JDN”.

Para el resto del canal traerían una de 11.000 metros cúbicos y otra de 14.000 metros cúbicos, tipo Filippo Brunelleschi y Pedro Álvarez Cabral.

La profundización, mantenimiento y operación del canal de 98 kilómetros, es vista por Pablo Suárez, consultor y experto en realizar estudios para este tipo de trabajos, como la mayor obra de la ciudad de los últimos tiempos. La forma como el Municipio de Guayaquil ha llevado el proceso es idónea y pública, acota. “El comercio exterior tendrá las puertas abiertas para dinamizar la economía del país; Guayaquil volverá a ocupar su sitial histórico en el suroccidente del Pacífico”.

En la misma línea opina el exgerente de Autoridad Portuaria de Guayaquil (APG), Guido Ferreti: “Guayaquil se levanta más ciudad puerto que nunca”.

Jan De Nul piensa tener una “importante” tripulación local, que será capacitada en Bélgica o en Luxemburgo, en simuladores y cuartos de máquina.

El dragado por resultados (por objetivos), como el que se ejecutará en Guayaquil, según Jan Van Den Driessche viene de la experiencia en el sur de América y Europa, con resultados beneficiosos para los contratantes, pero donde el dragador asume riesgos. De ahí que en este caso la calificación de los oferentes “fue extremadamente rigurosa”, agrega.

Ferreti destaca que el proceso culmina pese a que “los enemigos de Guayaquil y del desarrollo del país, aquellos que miran sus propios intereses y no los de la sociedad, apostaron a que fracase”.

Javier Moreira, presidente de Cámara Marítima del Ecuador (Camae), señala que Guayaquil ha sido y “seguirá siendo el puerto más cercano a los principales productos de exportación no petroleros del Ecuador”. Su fortaleza radica en el hinterland: zona de influencia económica e industrial, al estar situado en una ciudad considerada la capital económica del país.

JDN deslinda responsabilidad

En relación a noticias en prensa argentinas sobre un escándalo local de corrupción donde fue también mencionado JDN, la empresa dice que estas se refieren a Emepa, su socia en el consorcio Hidrovía, a quien se le adjudicó la concesión de obras de dragado y cobro de peaje sobre tramos del río de La Plata y Paraná luego de un proceso de licitación pública.

En 1995, el Gobierno adjudicó el contrato a Hidrovía, conformada por JDN y Emepa. El contrato original preveía la posibilidad de extensiones de plazo y por lo tanto, se prorrogó primero en 1997 y una segunda vez en 2005, prórroga que fue ratificada en 2009. En agosto 2018 surgieron denuncias sobre posibles sobornos en las cuales se mencionaron a varios miembros de gobiernos anteriores empresarios. El nombre Emepa también salió, señalándose que su CEO habría hecho pagos personales a funcionarios del Gobierno de Cristina Fernández.

JDN confirma que el CEO de su socio en Hidrovía, y uno de sus directores, fueron interrogados por la justicia. No hubo detenciones, ni pedidos de declaración ni indagación a empleados de JDN. Las personas involucradas en la mencionada investigación designados por EMEPA SA en el Directorio de Hidrovía SA, han renunciado a sus cargos en el Directorio y Gerencia Comercial de Hidrovía.

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