Cientos de pequeños productores rurales aunados en la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT) protagonizaron este miércoles en Buenos Aires una singular protesta para expresar su enojo tras la represión policial sufrida en una feria hace pocos días.

Varios camiones, con 20 mil kilos de hortalizas para repartir, escoltados por agricultores, movimientos sociales y familias que viven del campo desfilaron hasta la emblemática Plaza de Mayo, donde regalaron allí su mercancía a los transeúntes.

Rostros quemados por el sol, esos invisibles que cosechan los alimentos para la capital y reciben cifras irrisorias en comparación con los precios de los vegetales hoy en las góndolas, salieron a mostrar su descontento por los problemas que arrastran para sostener su producción en medio de la crisis económica reinante en el país.

Pero esta vez, también mostraron su malestar por los incidentes registrados en un ‘feriazo’ en la barriada de Constitución el pasado 15 de febrero, cuando se disponían a vender sus productos a bajo precio.

Con arengas, y empuñando hacia el cielo sus lechugas, acelgas, tomates, los ajíes que cosechan, muchos jóvenes trabajadores de la tierra, mujeres, algunas con sus hijos en brazo, salieron a reprochar el actuar de la fuerza pública en los incidentes recientes, cuando les decomisaron sus productos y fueron brutalmente desalojados del lugar.

Acompañando a sus compañeros estaba Andrés, un joven campesino que cultiva acelgas, lechugas y otras hortalizas, quien sostuvo a Prensa Latina que vinieron a demostrarle al Gobierno con esta marcha que ‘no somos tan pequeños, somos muchos’, dijo.

El productor rural resaltó que desde diciembre, cuando realizaron en diversos lugares varias ferias, el Gobierno de la Ciudad dejó de otorgarles el permiso para hacer este tipo de eventos.

Con esta protesta de hoy queremos exigir que nos dejen vender nuestros productos, a nosotros nos conviene y también a aquellos que lo consumen y hoy no pueden pagarlos por sus altos precios en los mercados, remarcó.

Peleamos para que el Gobierno estabilice esta situación que nos afecta, los insumos son cada vez más costosos, no nos da la renta, necesitamos que el dólar baje porque nos asfixia. Es por eso que salimos a la calle, sostuvo Andrés, quien junto con sus compañeros sostenía una gran bandera verde en representación de la UTT.

Los trabajadores de ese sector, quienes apuntaron que están viviendo una crisis terminal, entregaron una bolsa con verduras y hortalizas a quienes pasaban por el lugar en esta jornada en la que una frase resonó: lechugas versus palos.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí