Durante un operativo de la Intendencia General de Policía, el comisario de turno incautó algunos pollos faenados antes de ingresar a la venta.

En el balde de un vehículo, con toda la llovizna encima, ubicados en varias cajas plásticas y sin la debida documentación, llegaron ayer 700 pollos a un local ubicado en los alrededores del Mercado Municipal de Santo Domingo.

El propietario los pondría a la venta pero al ser interrogado por el Intendente encargado, Rubén Alcívar, no pudo justificar el centro de faenamiento de donde provenían las aves, tampoco contaba con la guía para transportarlos.

“Al verificarse que no tenían los papeles en regla, además, que no estaban aptos para el consumo humano, de inmediato se procedió a decomisarlos y trasladarlos al camal de Santo Domingo para su destrucción”, mencionó Alcívar.

Salud

Para los vendedores de pollos de la zona es un poco complicado generar ganancias, tomando en cuenta que muchos locales se dedican al expendio de este producto.

“Imagínese que todo el producto para vender en el día sea decomisado, es pérdida grande. Sin embargo, los controles son oportunos para garantizar que el pollo que vendemos, cuente con la calidad y las normas de higiene”, refirió Martha Toapanta, quien dijo también que las bajas ventas se mantienen y la situación es complicada para los comerciantes.

Autorizados

Funcionarios de la Agencia de Regulación y Control Fito y Zoosanitario (Agrocalidad) de la provincia también participaron de la diligencia. La directora provincial de esa cartera de Estado, Luz Aguilar, mencionó en entrevista a un medio televisivo local que el objetivo de este tipo de controles es verificar la procedencia de los faenamientos,  la calidad del producto y las condiciones en la que se transporta a los puestos para la venta.

Aguilar dijo también que en la provincia existen nueve centros de faenamiento certificados por Agrocalidad y otras instituciones, además, que durante 2018 se hicieron socializaciones informando sobre cómo deberían funcionar estos lugares. En lo que va de año, tres negocios de este tipo han sido clausurados por prestar sus servicios sin la debida autorización. (ARR)

Consumo

Los 700 pollos fueron destruidos en el camal por no contar con las normas mínimas aptas para el consumo humano. El valor unitario del producto oscila entre los 4,50 y 5,00 dólares en los locales donde los expenden, por lo que el monto aproximado total de las aves incautadas bordea los 3.500 dólares.

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