El ajetreo del comercio por Navidad no se ve en estos días. Aunque hay movimiento turístico mantiene el sentido religioso.

En el comercio es común encontrar afiches que animen a comprar y ahorrar unos dólares por las ofertas de Navidad, que es cuando los creyentes recuerdan el nacimiento de Jesús y lo celebran.

Sin embargo, ello no ocurre en la Semana Santa. No existe una tienda que tenga un letrero que diga: “aproveche la oferta por la muerte de Jesús”. Es como si los mercaderes y los expertos en marketing, creyentes o no, hubieran hecho un pacto de respeto.

Existen otras fechas como el Día de Reyes o las fiestas de los patronos en los pueblos, en las que el comercio sí aprovecha para hacer publicidad y lograr que sus cajas registradoras suenen más. Un ejemplo es la fiesta de San Jacinto, en Yaguachi, donde se instalan salones de baile y se desarrolla la feria de dulces. Es común que las personas asistan a la procesión en la mañana, pero en la noche es cuando más los clientes llenan los salones de baile. Esta fiesta es en agosto y está considerada como una de las fechas más importantes en el turismo religioso del país.

En Semana Santa hay feriado y muchas personas aprovechan para salir de viaje en familia, pero la acción de viajar es propia del tiempo de ocio que hay.

Y aunque hay movimiento turístico, de alguna manera se mantiene el sentido religioso de la fecha. Es de reconocer que la Navidad sí tiene sobre sí un gran letrero que dice: “mes para vender, mes para ganar más”. Y es que nadie concibe pasar el 24 de diciembre sin estrenar ropa nueva, lo que no pasa ahora.

Las recaudaciones, del Servicio de Rentas Internas del Ecuador (SRI), del Impuesto al Valor Agregado (IVA), de operaciones internas, confirman que las ventas son menores en Semana Santa que en Navidad. El año pasado, en marzo la recaudación fue de más de 367 millones de dólares y en diciembre superó los 467 millones de dólares.

La catequista María Alexandra Torres Luz dijo en entrevista con un diario de circulación nacional, que el comercio respeta la Semana Santa porque es cuando se recuerda la muerte y resurrección de Jesús. Para los católicos practicantes, es una fecha para reflexionar y eso se hace durante la Cuaresma.

La médica en Psiquiatría Carlota Manrique indicó que la fecha significa mucho para el creyente, quien siente reverencia por Dios, “al punto de que el practicante del catolicismo usa colores sobrios en estos días, por respeto, y medita en la Cuaresma y sacrificio de Jesús”.

Y es que la tradición no se ha perdido. La líder de la Casa de Fe, Debbie de Tábara, dijo que aún hay padres que enseñan a sus hijos la importancia de la fecha. Entonces, “el comercio percibe el sentir de las personas y respeta lo que es sagrado para el cliente”.

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