El Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural de Vietnam insistió este lunes en la necesidad de adoptar medidas preventivas más estrictas para evitar la propagación de la fiebre porcina africana e impedir estragos más serios al rebaño.

Desde la aparición en febrero de un brote de la enfermedad en la norteña provincia de Hung Yen, la nación indochina se ha visto forzada a sacrificar alrededor de un millón 700 mil cerdos, más del cinco por ciento de su piara.

Con la epidemia relativamente controlada en el norte del país, autoridades de la referida cartera llamaron a extremar las medidas de precaución especialmente en zonas de alta vulnerabilidad, como el delta del río Mekong (sur).

En las granjas estatales de cría intensiva fueron adoptadas las prevenciones del caso y ya unos 740 establecimientos fueron certificados como seguros. Ahora la gran batalla hay que darla entre los criadores privados y en territorios como el delta del Mekong.

El ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Nguyen Xuan Cuong, advirtió que el intenso trasiego comercial en esa zona, la abundancia de canales y las altas temperaturas la hacen muy susceptible a la enfermedad.

En la poción sur de Vietnam hay casi seis millones y medio de cerdos, poco menos de la cuarta parte del total nacional. De las tres mil 514 granjas porcinas existentes allí, menos de 500 se consideran seguras frente a la epidemia.

Los riesgos de infestación aumentan por la cercanía de esos establecimientos a los hogares de familias que crían cerdos y no están completamente conscientes de los peligros de la enfermedad ni han aplicado medidas de bioseguridad, señaló Cuong.

Algunos agricultores intentan tratar la enfermedad con métodos de dudosa o nula utilidad, y cuando fracasan, lanzan los cadáveres de los animales a ríos, canales o basureros, y ocultan los hechos a las autoridades locales.

El subdirector del Departamento de Salud Animal del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, Bach Duc Luu, explicó que la fiebre porcina africana entró al país pese a las medidas que se tomaron desde su detección en China en agosto del año pasado.

No hay cura ni medicina preventiva para la enfermedad, de modo que garantizar la bioseguridad es la mejor manera de evitar su propagación, indicó el ministro Cuong. Por eso, recalcó, es en este terreno donde debemos extremar las medidas.

La carne de cerdo es la de mayor presencia en la mesa de los vietnamitas. La producción nacional se destina en su casi totalidad a satisfacer la demanda interna.

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