El clima les acompañó. Niños y jóvenes plantaron alrededor de 400 árboles nativos en el Parque Metropolitano Guangüiltagua. La actividad, parte de la campaña ‘Siembra un amigo’, impulsada por el Cuerpo de Bomberos de Quito, tuvo como objetivo principal reforestar las 1,4 hectáreas que fueron afectadas por un incendio forestal el 7 de septiembre de 2018.

Árboles como el Cholán, Cedro, Aliso, Pumamaqui, Molle, Pusupasto, Laurel, Yalomán y Arrayán fueron las protagonistas de la jornada. Los niños se agruparon para plantar estos árboles nativos en grupo y con cuidado.

“Si la naturaleza se muere nosotros también. Las personas deben dejar de contaminar y causar incendios para que no se nos acabe el bosque”, dijo David Masa, de 10 años. Él plantó tres árboles durante la mañana de trabajo. Su objetivo era llegar al cuarto pero como no le alcanzó el tiempo se lo llevó el último a su casa para “cuidarlo y ponerle mucha agüita”.

A la jornada asistieron alrededor de 300 niños de tres unidades educativas: T.W. Anderson, San Andrés Centro y Borja N°2.

La campaña ‘Siembra un amigo’, según María Fernanda Donoso, directora de relaciones públicas de Bomberos Quito, continuará con este tipo de eventos a lo largo del 2019 para “concientizar a los niños acerca de la importancia de la naturaleza”.

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