La fiebre porcina africana alcanza ya a 52 provincias y ciudades de Vietnam y en el intento por detener la epidemia han sido sacrificados alrededor de dos millones 160 mil cerdos.

Según indicó el Departamento de Veterinaria del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural (MADR), esa cifra representa casi el seis por ciento del rebaño nacional.

En el asunto intervino el primer ministro Nguyen Xuan Phuc, quien en la fecha ordenó a los ministerios, agencias gubernamentales y comités populares territoriales reforzar las medidas preventivas.

Todavía existen deficiencias en la prevención y el control de la epidemia, como incumplimientos de las regulaciones relativas al sacrificio de animales y a la cuarentena, el transporte y el comercio de cerdos enfermos, criticó Xuan Phuc.

El MADR, por su parte, instó a las localidades a reorientar la producción hacia la acuicultura y la cría de aves de corral para compensar una eventual (pero aún no manifiesta) escasez de carne de cerdo, tradicionalmente la de mayor presencia en la mesa de los vietnamitas.

En medio de ese panorama, la única nota alentadora es que más de 100 comunas de 24 provincias y ciudades donde se registraron brotes llevan 30 días sin nuevos casos. El primer foco de la enfermedad se detectó en febrero en la norteña provincia de Hung Yen, fronteriza con China, pero ya allí y en los territorios vecinos que luego quedaron afectados la epidemia está relativamente controlada.

Ahora los esfuerzos se concentran en la adopción de medidas preventivas más estrictas para evitar su propagación, sobre todo en los dispersos criaderos privados de cerdos.

Algunos agricultores intentan tratar la enfermedad con métodos de dudosa o nula utilidad, y cuando fracasan, lanzan los cadáveres de los animales a ríos, canales o basureros, y ocultan los hechos a las autoridades locales.

Una de las zonas bajo permanente vigilancia es la del delta del río Mekong (sur) por su alta vulnerabilidad debido a la abundancia de canales, las altas temperaturas y el intenso trasiego comercial en el territorio.

En la porción sur de Vietnam hay casi seis millones y medio de cerdos, poco menos de la cuarta parte del total nacional. De las tres mil 514 granjas porcinas existentes allí, solo unas 500 se consideran seguras frente a la fiebre porcina africana.

Conocido desde hace casi un siglo, el virus que la provoca es un patógeno altamente contagioso y puede alcanzar un nivel de mortalidad del 100 por ciento entre los animales infectados.

La enfermedad no se transmite a los seres humanos pero las consecuencias económicas y para el medio ambiente pueden ser muy graves.

Según la Organización Mundial de Sanidad Animal, desde 2017 unos 20 países han reportado casos de fiebre porcina africana.

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