Unos siete mil obreros bananeros protagonizan hoy una huelga de advertencia en Panamá para exigir el aumento del 25 por ciento del salario mínimo propuesto por el Consejo Nacional de Trabajadores Organizados (Conato).

La decisión se declara en rechazo a la posición inconstitucional de los grupos empresariales de no ajustar el salario mínimo a partir del 1 de enero de 2020′, expresa el comunicado del Sindicato Industrial de Trabajadores de Productores Bananeros Independientes.

En el texto, la organización sindical manifiesta su apoyo a las propuestas presentadas por el Conato en la Comisión Nacional del Salario Mínimo, que sesiona desde el 10 de diciembre con la participación de trabajadores, empresarios y Gobierno.

‘A pesar de que este porcentaje (25 por ciento) resulta insuficiente para recuperar la pérdida del poder adquisitivo, por lo menos permitirá aliviar un poco la difícil situación por la que atraviesa la clase trabajadora, en especial en la provincia de Bocas del Toro’, precisa el comunicado.

Y subraya: ‘Menos que eso, representaría la profundización de la brecha de desigualdad’, cuando son los trabajadores bananeros los que generan el mayor porcentaje de exportaciones para Panamá y perciben sueldos ‘miserables’.

La huelga de ocho horas es un llamado directo al Gobierno para que cumpla el mandato legal de ajustar los salarios mínimos al menos cada dos años, de manera que la clase trabajadora pueda cubrir las necesidades de su familia y mejorar su calidad de vida, acota el comunicado.

La víspera, el Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) rechazó un aumento salarial ‘en tiempos de recesión económica’, pues el ajuste tendría repercusiones negativas en la generación de empleos y el futuro de las empresas, ‘si la decisión no se maneja de forma equilibrada y balanceada’.

‘Históricamente la generación de empleo se ha visto afectada en los periodos inmediatamente posteriores a un alza del salario mínimo. Así lo reflejan los datos de 2010, 2012, 2014 y 2016’, sustentó el presidente del Conep, Julio De La Lastra, quien recordó que actualmente el desempleo es de 7,1 por ciento y la informalidad (44,9 por ciento) alcanza niveles nunca antes vistos.

En contraposición, Eduardo Gil, representante del Conato manifestó que los datos estadísticos recogidos de los estados financieros de las instituciones arrojan números contrarios a los presentados en el debate de la Comisión de Salario Mínimo.

Ante la falta de consensos, la última palabra está ahora en manos del Ejecutivo, el cual deberá fijar el salario mínimo para los próximos dos años antes de que finalice el 2019, el cual actualmente es de 624 dólares.

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