Es una de las peticiones que realiza La Asociación de Ganaderos del Litoral y Galápagos, AGLYG, ante las constantes amenazas y abigeato (robo de ganado) en el país.

Francesco Tabacchi, Presidente de la Asociación aseguró que dicha medida sería para proteger a los pequeños y medianos productores ganaderos que a menudo son las victimas de robo, asesinato y violaciones.

El vocero insistió que esta podría ser una alternativa a la legítima defensa, pues alega que en los pueblos y campos la seguridad policial es escasa.

Otro aspecto que resaltó es que continuarán exigiendo a la Asamblea Nacional sean reformados en el Código Orgánico Integral Penal las penas máximas contra el delito de abigeato, es decir que pasen de 2 años a 5 años de prisión como mínimo.

Sobre las reformas al código, Tabacchi señaló la reciente inclusión de la incautación de todos los bienes inmuebles que se utilicen para el robo de ganado, especialmente los camiones que trasladan ganado sin la debida documentación.

Esto se encuentra en el artículo 43 de las reformas que se dispone incluir en el inciso final del artículo 199 que habla de abigeato e indica “Se procederá al comiso de cualquier tipo de bien mueble o inmueble empleado para el cometimiento de este delito”.

Este tipo de delito ha ido en ascenso argumentan quienes laboran en la ganadería ecuatoriana, Ligia Herrera Acosta, de la Asociación de Ganaderos de Daule provincia del Guayas, argumenta que el hurto de ganado entre 2018 y 2019 se incrementó en un 35% aproximadamente, ubicando este último año con un total de 400 cabezas de ganado robadas de las fincas de su sector, aunque resaltó que no todos los afectados proceden a realizar las denuncias.

Herrera Acosta señala que, aunque trabajan de la mano con la Unidad de Investigación contra el Delito de Abigeato (UICA) se han visto resultados, pero no los suficientes como para sentirse seguros.

Hicler Alonso Varas, Presidente de la Unión de Ganaderos del norte del Guayas y Sur de Manabí, considera que el porte legal de armas dentro de las fincas les permitirá defenderse ante la tentativa de robos, a su juicio considera que el “ladrón podrá respetar” si se siente amenazado.

“El porte de armas para nosotros no es un lujo, es una necesidad para protegernos en nuestros propios sectores” argumenta el ganadero quien además señala que la dotación de policías para los cantones es poca para la extensión de terrenos, calcula entre 10 y 12 uniformados para cientos y cientos de kilómetros en los pueblos más remotos.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí