Foto Internet

Nueva Zelanda está en alerta máxima por la invasión de chinches Halyomorpha halys, una plaga que está ampliamente considerada como uno de los mayores riesgos de bioseguridad que enfrenta el país.

Los agricultores europeos ya han informado de daños a gran escala. Italia se ha visto particularmente afectada durante el verano, con daños en cultivos frutales como manzanas, peras, kiwis, uvas y frutas de hueso que superan los 400 millones de euros, lo que ha provocado que algunos agricultores se estén planteando abandonar las tierras para siempre.

Los científicos neozelandeses han estado trabajando junto con colegas italianos para ayudar a desarrollar nuevos métodos de seguimiento y control de las chinches. Como Nueva Zelanda, Italia cuenta con una amplia gama de productos, a menudo cultivados en parcelas mixtas relativamente pequeñas. Este sistema actúa en favor de la chinche, que puede pasar fácilmente de un cultivo a otro.

Halyomorpha halys es originaria de Asia, donde la población es mantenida a raya por depredadores como la avispa samurái, que pone sus huevos dentro de los de la chinche. De tamaño similar al de una hormiga y carente de los hábitos molestos de las avispas comunes del verano neozelandés, la avispa samurái ha sido aprobada para su suelta en Nueva Zelanda en caso de invasión de chinches.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí