Namibia y Tanzania se sumaron a la lista de países necesitados de ayuda alimentaria
externa frente a la sequía y daños provocados por la langosta del desierto en África, informó hoy FAO.

El organismo de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura en su informe trimestral ‘Perspectivas de cosecha y situación alimentaria’, publicado este jueves, indica que las consecuencias de las condiciones climáticas secas agravaron la inseguridad alimentaria en esas dos naciones.

La relación de países incluye a Afganistán, Bangladesh, Burkina Faso, Burundi, Cabo Verde, Camerún, Chad, Congo, Djibouti, Eritrea, Etiopía, Guinea, la República Centroafricana, la República Democrática del Congo y la República Popular Democrática de Corea, Haití, Iraq, Kenya, Lesotho y Liberia.

También se encuentran Libia, Madagascar, Malawi, Malí, Mauritania, Mozambique, Myanmar, Níger, Nigeria, Pakistán, República Árabe Siria, Senegal, Sierra Leona, Somalia, Sudán del Sur, Sudán, Uganda, Venezuela, Yemen, Zambia y Zimbabwe.

El ente especializado de la ONU dedica en su estudio un aparte al brote de la langosta del desierto en África oriental, la cual tuvo un impacto pequeño en las cosechas de 2019, muy avanzada la recolección cuando llegó la plaga, pero es grande la preocupación del daño a los cultivos y pastizales este año.

Destaca, además, tal como refleja un comunicado de la FAO, que las explotaciones agrícolas de Etiopía y Somalia pueden esperar cuantiosas pérdidas, de no intensificarse las medidas de control.

Para Somalia por ejemplo, estaría en riesgo la cosecha de la temporada ‘gu’ la cual representa cerca del 60 por ciento de la producción total anual de cereales del país

Según el texto a pesar de los problemas en África oriental, la producción total de cereales en los 51 países de bajos ingresos y con déficit de alimentos, aumentó en un 1,0 por ciento en 2019, impulsada por los avances en Asia central y el Cercano Oriente.

Pero las necesidades de importación de cereales se estiman en 719 millones de toneladas; 4,2 millones más respecto a 2019; necesidades con fuerte aumento en Zimbabwe y Kenya por malas cosechas y escasas existencias.

El documento muestra que la FAO elevó su estimado de la producción mundial de cereales de 2019 hasta dos mil 719 millones de toneladas, ante una mayor perspectiva de producción de maíz en África occidental y Ucrania.

Además, las cosechas de 2020, las primeras perspectivas mundiales de producción de trigo son favorables, en particular en el Lejano Oriente, por el alza previsto de la superficie cultivada y de condiciones meteorológicas favorables.

Además, la mejoría de las precipitaciones impulsan las expectativas de rendimiento en varios países del Cercano Oriente.

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