Los productores de la región del Istmo carecen de combustible y enfrentan contaminación, además, el Gobierno de AMLO les quitó los apoyos.

Para los pescadores de altamar y ribereños la situación es pareja, en el sentido que están siendo afectados no solo por la pandemia del Covid-19, sino a parte se suma la crisis interna del sector, asociada con falta de empleos y recursos que los tiene al borde del colapso.

Por una parte, el sector pesquero de altamar de 50 embarcaciones que conformaba la flota desde el 2010, se redujo a 35 barcos. Estos son los que están zarpando en cada temporada en que se abre la veda para capturar el camarón, que es un recurso que está limitado por la sobreexplotación que existe en el litoral del pacífico mexicano.

En la temporada 2019-2020, el sector pesquero de altamar entró en una fase de crisis económica, a la que se sumó el acoso de Hacienda Federal a través del Sistema de Administración Tributaria (SAT) que los obliga a cumplir con sus pagos correspondientes. Tengan o no recursos para hacerlo. Esta medida se aplica pareja y en caso contrario se procede a una multa.

Además, enfrenta desde hace casi 50 años la contaminación que provoca Pemex.

Desde el año de 1973 en que Petróleos Mexicanos (Pemex) comenzó con la construcción de sus instalaciones en Salina Cruz, Oaxaca y que entró en operaciones en el año de 1976, ha estado provocando una contaminación al aire, suelo y mar por verter todas sus productos de manera irresponsable.

Los pescadores ribereños por su parte, quienes tienen que dedicarse a esta actividad en la zona costera de Salina Cruz y el Istmo admitieron que Pemex ha acabado durante estos más de 40 años, con la vida marina y han sido muy pocos los apoyos que ellos han recibido; “solo migajas nos da Pemex cuando nos manifestamos”, expusieron.

Los pescadores ribereños de Salina Cruz, Tehuantepec, San Mateo del Mar y Juchitán denunciaron que Pemex en vez de apoyarlos, solo les entrega una parte y lo demás se lo otorga el Gobierno de Oaxaca para que después sean repartidas a la entidad, aún sean lugares donde no se realiza ninguna actividad pesquera.

Marcos García,  representante de una Sociedad Cooperativa de Pescadores Ribereños de la agencia municipal de las Salinas del Marqués, quien admite que Pemex solo ha provocado a sus playas contaminación. Pero que no han recibido una indemnización acorde a los daños que provoca.

Desde hace diez años, aseguró el también pescador que Pemex ha acabado con el 30 por ciento de las especies marinas que en estos tiempos son difíciles de captura como el pulpo, la raya, cabrilla, entre otros peces,  que en otros años había en abundancia y que por culpa de la contaminación, hoy,  están enfrentando una crisis.

Si bien, dijo García,  que en esta época de crisis por la pandemia del coronavirus les ha pegado considerablemente porque se les ha restringido navegar en algunas partes,  por  parte de las autoridades portuarias, a pesar que es fuente de ingresos para su familia.

Reveló que una lancha lleva un promedio de seis tripulantes, que se dedican totalmente a esta actividad pesquera y en consecuencia es su fuente de empleo desde hace años.

“Nosotros lo que hacemos en temporada de veda, es buscar otra actividad para laborar, pero ahora tampoco se nos permite hacerlo por la restricción que hay por las autoridades de los tres niveles y las fuerzas federales”, manifestó, el representante de los pescadores ribereños.

“No sabemos qué hacer, nuestras familias no tienen qué comer y la actividad a la que nos dedicamos está restringida, pero aparte tampoco hay apoyos para poder continuar con esta actividad”, añadió.

García advirtió que muchos de sus compañeros ya llevan un mes sin actividad, y peor aún que los recursos ya se acabaron y tal parece que la cuarentena se va a prolongar.

En el muelle pesquero también hay pescadores ribereños que mantiene amarrados sus lanchas, por la contingencia y la falta de recursos para realizar esta actividad.

El señor Guadalupe Cruz, pescador desde hace diez años, dijo que muchos de sus compañeros realizan dos actividades, la primera es ir a tirar el trasmallo y posteriormente irlo a traer por la tarde noche e incluso en ocasiones de madrugada.

Esta actividad se repite de forma constante, hasta que permita poder capturar el pescado en proporciones menores para después ya sea venderlas y repartírselos para llevarlos a sus hogares para el consumo de su familia. 

Cruz reconoció que la crisis económica y el coronavirus les han pegado a todos en general y peor aún a los que se dedican a la actividad pesquera, porque día a día los apoyos van desapareciendo.

“De continuar así, para muchos marinos tendrán que dedicarse a otra actividad o esperar a que esta situación se normalice para poder reactivar la economía”, adelantó.

 

Sin ayuda federal

El empresario pesquero y dueño de una importante flota camaronera de Salina Cruz, Ignacio Pérez Cervantes expresó que el sector pesquero que en los años 70’s 80’ y 90’ fueron el motor de la economía no solo de Oaxaca, sino a nivel nacional; hoy está en total abandono y a la deriva con dirección a irse a pique, por la falta de apoyos. 

Categórico “Nacho el Chilango” como es conocido en el sector pesquero, dijo que el gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador le vino a poner una pistola en la cabeza al sector pesquero, porque está al borde de desaparecer. Esto se debe a que suspendió algunas participaciones que se venía suministrando al sector pesquero de altamar como era el subsidio al diésel marino y los apoyos económicos. “Hoy en día estamos cada vez, más peor que en otros años”, agregó. 

“No sabemos realmente cuál es la dinámica que trae el gobierno federal con sus dependencias que están directamente ligadas al sector pesquero de cualquier índole. Pero lo que sí sabemos, es que nos está dando en toda la torre a nosotros que nos dedicamos a esta actividad y que es fuente de ingresos, empleo y alimentos para miles de familias”, expresó, el pescador.

Pérez afirmó que tanto Salina Cruz, Oaxaca como Mazatlán, Sinaloa, son dos puertos que están siendo seriamente golpeados por falta del apoyo del gobierno federal. De seguir así, dijo,  están en peligro miles de empleos.

“Muchos de los armadores no tendrían recursos para seguir costeando los viajes de las embarcaciones en cada temporada y la tripulación aparte de quedarse en tierra no estarían generando un ingreso para sus familias”, expresó.

Crisis actual del sector pesquero

Para el empresario pesquero, sostuvo que desde septiembre del año 2019 a abril del 2020, han caído en una racha de crisis, porque consideró que lo más caro para que un barco salga a la captura del camarón, es el diésel marino que aunque ha bajado su costo considerablemente sigue siendo un problema poderlo obtener ya que no cuentan con recursos propios o están limitados.

Explicó que la tripulación a bordo de un solo barco pesquero, tarda en promedio entre 15 y hasta 30 días en altamar. En ese lapso, están trabajando para buscar el producto y poderlo traer al puerto. Por lo que el barco está consumiendo una importante cantidad de combustible. 

Aparte del combustible, comentó Pérez Cervantes, está el avituallamiento de la embarcación, la compra de provisiones, el aceite, y las artes de pesca para evitar así tener cualquier complicación.

“Tener un barco en óptimas condiciones, no es cualquier cosa, porque se requiere de recursos para que esté al cien por ciento y permita que en la próxima temporada zarpe en busca del camarón y otros productos marinos”, detalló.

Durante cuarentena, brindan apoyo humanitario
A pesar de la crisis, los productores regalaron pescados a familias pobres, para sobrevivir la cuarentena.

Por otra parte, Nacho habló de la importancia de contribuir de manera social y responsable con la ciudadanía al regalarles pescado que se captura frente a las costas del golfo de Tehuantepec.

Para ello, dijo que antes de que concluya la temporada envía cuatro de sus embarcaciones a la captura del producto marino para que ayuden a Salina Cruz.

Una vez que llegan al puerto, expresó que se comienza a empaquetar en bolsas, para después trasladarlos a las colonias donde las familias han sido por años golpeadas económicamente y se les provea de este alimento para mitigar el hambre.

El pescador añadió que en esta pandemia han tenido que redoblar esfuerzos porque muchas familias no pueden salir por la pandemia del Covid-19 y permanecen en sus casas. Pero sin comer muchas de las veces.

“Por eso, acudimos de manera solidaria a entregarlos personalmente. Esto sin fines de lucro, por el contrario es para mitigar el hambre que padecen las miles de familias”, refirió.

Para ello, informó, se entregaron cuatro toneladas de marisco en más de 60 colonias del municipio. Esto como una labor de ayuda mutua hacia los sectores vulnerables.

Critica al gobierno por su falta de capacidad y atención

En ese sentido, Pérez Cervantes lamentó que los gobiernos tanto federal como estatal no solo hayan puesto a personas que desconocen por completo el funcionamiento del sector pesquero, en toda la extensión de la palabra, lo cual se refleja en que no pueden implementar una estrategia que pudiera ser un conducto para canalizar los apoyos económicos, con el firme propósito de que se redujera la carga de deudas que tienen y así pudieran continuar con esta actividad en los diferentes puertos del país.

Contrario a eso, señaló que están cerrando las dependencias y las ventanillas que en otros periodos de gobierno estaban atendiendo, pero sobre todo entregando los apoyos al sector pesquero.

“Nosotros no peleamos porque se nos otorgue el diésel gratis, por el contrario, lo que buscamos es que no sea a un precio muy elevado que en muchas de las veces no se cuenta con el recurso para comprarlo”, comentó

Ignacio Pérez detalló que en otros puertos del país, los gobernadores del estado abogan por el sector pesquero de altamar. Pero en Oaxaca tal parece que los tuvieran relegados, porque simplemente los dejan a la deriva o morir solos.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí