Foto internet / Carmen Victoria Rodríguez

En los anuncios que dictaminó el presidente ecuatoriano Lenin Moreno la mañana de este martes 19 de mayo, está la eliminación de siete empresas públicas, entre ellas la Unidad de Almacenamiento Nacional, UNA.

Para algunos productores tal decisión no los toma por sorpresa puesto que a su criterio desde hace tiempo la empresa estatal no cumplía a cabalidad con sus funciones, muchos de ellos creen que es la oportunidad para que el gobierno haga una restructuración y no pierda el manejo de la comercialización a fin de que se regularice el precio y el almacenamiento con la infraestructura que hay. Otros por su parte creen que debe ser administrada por los mismos agricultores.

Eddy Pesantes, Viceministro de Agricultura, indicó a este medio, que la comercialización de productos no se verá afectada por el cierre de la UNA, ya que el sistema continúa como siempre, el Ministerio seguirá regulando los precios y los agricultores continúan participando de los consejos consultivos, el esquema será el mismo, lo único que están por estudiar es que va a pasar con las instalaciones y quién las va a administrar, afirmó. 

Adriano Ubilla, ex gerente comercial de la UNA EP, manifestó  sentirse sorprendido por la reciente decisión del ejecutivo, pues desde el momento de su creación el concepto fue la comercialización de insumos y reducción de intermediación en el tema de arroz, maíz y soya.

“Yo considero que la empresa tenía un aporte importante para el apoyo para los productores y obviamente el aprovisionamiento de estos granos para el sector industrial” indicó.

Ubilla reveló además que con esta decisión el Estado pierde en acción para regular la intermediación que sería uno de los problemas en la cadena de producción de cereal “y es aquí donde todos nos hacemos la misma pregunta ¿quién va a regular el mercado? por lo que me gustaría que en los próximos días se aclaren estos puntos”.

El ex funcionario que se retiró en el mes de marzo, manifestó que una buena idea para que la UNA continúe con su función de regulación de precios sería que los gremios de agricultores se organicen para adquirir los silos de almacenamiento o llegar a un acuerdo con el gobierno para tomar la organización bajo alguna forma legal y a su vez puedan seguir funcionando. 

“Qué lograría en sí la Unidad de Almacenamiento en el mercado, regular la intermediación y hacer que al agricultor se le respete el precio oficial cuando hay distorsiones en la cadena, lograr también que se le reciba la cosecha a tiempo, y una capacidad de almacenamiento importante, hablamos de unas 90 mil toneladas” dijo.

Sobre lo que dejó en su gestión, manifestó que hasta el mes de marzo, de las 6 mil toneladas que tenían de soya se vendió casi su totalidad, aunque hubo algunas demoras en los pagos y espera que en los próximos días la deuda con los soyeros de la cosecha de verano pueda ser saldada.

En maíz manifestó que tuvieron una baja participación pues en 2019 el precio para los agricultores fue bueno y lo que había ya se evacuó. En el caso de arroz existían aún unas 6 mil toneladas almacenadas como reserva alimentarias, pertenecientes a dos empresas que durante los días de emergencia sanitaria se les enviaron comunicados para prepararan dichas reservas en caso de que el gobierno llegara a necesitarlas por la emergencia del COVID-19. 

¿Qué opinan los productores?

Heitel Lozano, productor y director del Centro de Investigación del Arroz (Cinar), indicó que tal cierre no representa ninguna amenaza para el sector. 

El cierre de la UNA no afectará a los agricultores, pero si se lograra que la tome el sector privado y que asuma un buen papel sería importante” dijo, agregando también que la maquinaria e instalaciones que usan ya son muy antiguas. 

Javier Ronquillo, Presidente de la Asociación de productores agrícolas Los Caídos, en Santa Elena, manifestó que para nadie era un secreto que dicha institución le estaba produciendo pérdidas al Estado. 

“Creo que ha sido una buena decisión, ahora ¿qué van a hacer con la UNA? no tengo la menor idea, ojalá no la vendan sino que le den la oportunidad a los sectores de manejar sus propias cosechas” dijo. 

Revelando que una buena alternativa para tener mejores resultados sería otorgarla como en comodato a cualquiera de las asociaciones arroceras del país, pues esto les permitirá a los agricultores manejar sus cosechas y mejorar el funcionamiento de esas instalaciones. 

Por su parte Washington Núñez, presidente de la Corporación Nacional de Arroceros, manifestó que el cierre de esta almacenera no es una buena idea porque considera que es necesario que haya un lugar donde tener almacenada una reserva estratégica y porque la UNA ayudaba a regular los precios en el país.

La eliminación de la UNA conlleva según Núñez, a una baja en la comercialización sobre todo en arroz que es donde siempre hay más problemas por el tema de contrabando “este año no hemos tenido problemas porque las fronteras están cerradas, pero en unos meses cuando las abran las fronteras empezarán nuevamente los problemas en la comercialización” apuntó.

Henry Peña, presidente de la Corporación Nacional de Maiceros, considera que dicha medida ha sido acertada en cierta forma pues a su criterio la almacenadora no cumplía con su principal función que era la regulación de precios. 

“Desde que se creó la UNA no fue un beneficio para el sector productivo, sino una maleta más de los políticos de turno, fue una decisión acertada porque era un rubro que no le devengaba al Estado” manifestó.

Informó que en un principio antes de la creación de la UNA se le había propuesto al expresidente Correa que las plantas que pertenecían a la antigua ENAC pasaran en comodato a los gremios agrícolas del país, en su momento aceptó pero luego decidió colocarlo como Unidad de Almacenamiento convirtiéndolo en un botín político.

Fuente: El Productor / www.elproductor.com

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