El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) considera que las plantaciones forestales comerciales son la mejor alternativa para disminuir la presión al bosque nativo, por lo que ha fomentado el establecimiento de 20.000 hectáreas bajo el Proyecto de Incentivos Forestales.

“Ecuador es uno de los 17 países más megadiversos del planeta y debemos cuidar y usar de manera estratégica los recursos forestales, para que estén al servicio de la sociedad y las futuras generaciones”, dijo el Viceministro de Desarrollo Productivo Agropecuario, Eddie Pesántez, durante el taller virtual sobre el Pacto Nacional por la Gestión Sostenible de los Bosques, organizado por la Mesa Técnica Ejecutiva de Restauración.

Indicó que el MAG elabora el Plan Nacional Agropecuario para los próximos diez años, considerando la zonificación de las áreas de producción, “justamente para mejorar nuestros ecosistemas, evitar la deforestación y generar una producción sostenible”.

Reiteró la necesidad de alcanzar un desarrollo socio económico sostenible, a través del uso eficiente de los recursos naturales, porque “sino lo hacemos estamos condenando nuestro futuro” tras señalar que los boques, además de generar recursos maderables, son necesarios para mantener la diversidad de las especies de flora y fauna utilizadas como base para la alimentación de las personas.

Cristian Mendoza, Subsecretario de Producción Forestal del MAG, manifestó que el Ministerio participa activamente en el fomento de plantaciones forestales comerciales, porque pueden suplir de madera para la industria, la exportación y el mercado local.

Mencionó que la entidad trabaja para atraer inversión extranjera, ya que el país tiene dos millones de hectáreas disponibles para plantaciones forestales comerciales, así como se proyectan nuevas líneas de créditos para dar facilidades a los interesados, dado que una plantación forestal es un negocio a largo plazo.

Mendoza dijo que unen esfuerzos con los gobiernos autónomos descentralizados para establecer plantaciones forestales; fomentan el establecimiento de sistemas agroforestales y silvopasturas que tienen doble propósito y son importantes sumideros de carbón; trabajan en buenas prácticas forestales para que los productos tengan certificaciones FCC y pueden mejorar su comercialización en Europa, así como mejoran la normativa para tener una mayor trazabilidad en los productos.

Agregó, que los proyectos forestales comerciales también ayudan en la recuperación de suelos degradados, generan empleo y réditos económicos que genera al productor, además de que se pueden asociar con otras especies y son sostenibles por su naturalidad.

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