Pese al sombrío horizonte para las pequeñas lecherías, hay nuevos ejemplos que están renovando la confianza en un futuro mejor.

En el mercado nacional, la producción de leche se está concentrando cada día más en las regiones de Los Lagos y Los Ríos (con el 44,3% y 30,1% de la recepción lechera en plantas, respectivamente en 2019), así como en explotaciones e industrias cada vez más grandes.

Esta concentración, en términos geográficos, se puede explicar por las condiciones que ofrece la zona sur de Chile, por sus características de suelo y clima que permiten el crecimiento del alimento más barato y nutritivo para producir leche como son las praderas, sin embargo, el cierre constante de lecherías y la desaparición de los pequeños productores representan un tema preocupante del cual se ha hablado por años, sin que se haya implementado un programa eficiente de apoyo para frenar ese proceso.

De acuerdo al último informe de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA), dependiente del Ministerio de Agricultura, el año 2019 las 13 industrias de mayor tamaño en Chile (industria mayor) recepcionaron 2.145 millones de litros de leche cruda, un 92% de la leche recibida en plantas, mientras que el segmento considerado como la industria menor, que corresponde a 119 plantas, recepcionó 177 millones de litros, el 8% del total, lo que refleja la concentración que existe y que se sigue acentuando.

Pese al sombrío horizonte para las pequeñas lecherías, hay nuevos ejemplos que están renovando la confianza en un futuro mejor, a través de la asociatividad y la innovación. Es el caso de las nuevas cooperativas Torrencial Lechero, Campos Australes y FuturoCoop. La primera y la última aglutinan en su mayoría a productores de tamaño mediano, mientras Campos Australes tiene entre sus filas a Manuka, la empresa productora de leche más grande del país y a Nicolás Ibáñez, empresario que se hizo conocido tras la venta de los supermercados Líder al gigante estadounidense Waltmart. Si Manuka, Ibáñez y José Antonio Garcés, otro de los grandes accionistas, decidieron asociarse con otros actores para ser más fuertes y eficientes, está claro que los productores más pequeños requieren unirse para mantenerse en el negocio y además necesitan el apoyo del Estado para que puedan innovar, diferenciarse, poner en valor su estilo de vida, su sistema de producción más artesanal y por ende más ligado a sabores originales, naturales y de campo.

Como Diario Lechero, nos gustaría ver crecer a estas cooperativas y nuevos emprendimientos que se atrevan a soñar, a unirse e integrarse verticalmente, guiados y acompañados por instituciones públicas que los ayuden a financiar los gastos que se requieren para crear productos diferenciados y de mayor valor, con sus propias marcas y realizar acciones de marketing para tener éxito en el mercado nacional e internacional. Esto es lo que busca la nueva cooperativa lechera FuturoCoop, que aglutina a decenas de familias productoras de leche y que fue visitada recientemente por el Ministro de Agricultura, Antonio Walker, y autoridades regionales.

Creemos que hoy, junto con visibilizar estas iniciativas, es el momento de apoyar de manera tangible y concreta y con más fuerza que nunca el emprendimiento y la innovación, con instrumentos que sean realmente útiles y de fácil acceso, que permitan impulsar y potenciar estas nuevas cooperativas lecheras y otras organizaciones que puedan surgir, especialmente aquellas que integren a pequeños productores.

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