Llego la época más esperada por muchos ecuatorianos, tanto consumidores como recolectores de cangrejos. Termino la veda del crustáceo rojo y azul que inicio el 15 de agosto, con el fin de proteger la especie debido a que en este periodo el cangrejo entra en etapa de muda o cambio de caparazón y de esta manera se protege tanto al consumidor como a la especie ya que este proceso genera altas concentraciones de oxalato de calcio, elemento perjudicial para la salud humana.

Alonso Mejillones, presidente de la Cooperativa de Producción Pesquera Artesanal Nuevo Porvenir, en Puerto Baquerizo, cantón Naranjal, explicó a el ACUICULTOR. COM, que era la época más esperada ya que la pandemia  los dejo sin muchas alternativas  y varias personas  salieron perjudicadas aunque contaron con apoyo de las entidades de gobierno encargadas del recurso  para poder trasladar el producto a diferentes partes del país.

“Dentro de mi organización somos 150 socios, 30 mujeres y 120 recolectores de cangrejos, que estamos preparados para empezar la recolección del crustáceo que es lo que nos sustenta, la pandemia nos afectó porque estábamos empezando a trabajar saliendo de la veda y a los dos días apareció el virus y nos dejó sin trabajo” explicó Mejillones.

Según el dirigente, ellos no pueden capturar la cantidad que quieran, tienen un cupo diario por recolector de 6 sartas, es decir 72 cangrejos y no pueden pasarse de ese límite, recalca.

En la actualidad, venden la sarta de cangrejo de acuerdo al tamaño del crustáceo entre 10 y 12 dólares, dinero que les ayuda a sustentar a sus familias mensualmente dada la situación del país, indicó. “Es un ingreso económico importante para nosotros. Cuando hay veda, nos dedicamos a trabajar en camaroneras, otros en pesca blanca, otros hacemos mingas y mantenimiento de los manglares o trabajo comunitario, es por eso que en este momento estamos activos y ansiosos de empezar nuestra faena y con nuevos proyectos” destacó Mejillones.

Esta ambiciosa organización, que se vio afectada por la pandemia, decidió emprender nuevos proyectos.  Ahora con todo el ánimo por el bien de todos los socios, se unió a otras 4 organizaciones y formaron en conjunto una empresa asociativa para poder industrializar la pulpa de cangrejo y la concha, bajo el nombre de Manglares Unidos del Sur-Ecuador, Mansur EC y su proyecto es repartir el producto a todas las partes del país aunque iniciaron su distribución en Machala y Cuenca.

A demás  cuentan con una tienda comunal,  hacen ecoturismo, procesan  la pulpa de cangrejo, cuentan con  un pilotaje de miel del manglar, y  pronto empezarán en la restauración de manglares que consiste en armar un vivero  de mangle negro para restaurarlo en zonas altas, “si nosotros cuidamos el manglar podremos seguir trabajando” afirmó el recolector.

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