Viviendas y sembríos afectados, deslizamientos y cortes de energía eléctrica son los efectos que produjeron en Atacames, Muisne y Quinindé, provincia de Esmeraldas, las lluvias registradas el lunes anterior.

En la parroquia La Unión y parte del recinto Cumba, del cantón Atacames, el desbordamiento del río puso en apuros a las familias del sector, como ha sucedido en otros años.

Algunas familias abandonaron sus casas para movilizarse a zonas seguras, manifestó Eulalia Mora, quien dijo haber salido en una canoa a remo.

En Galera, cantón Muisne, sur de la provincia, el subcentro de salud y varias casas también se inundaron por el agua represada, al parecer por obras no terminadas de aceras y bordillos, según denunció Elizabeth Vera, una de las afectadas.

El personal médico del subcentro del Ministerio de Salud Pública (MSP) evaluaba los daños de equipos y medicinas.

El alcalde de Muisne, Tairon Quintero, inspeccionó también el lugar y pidió a los contratistas acciones urgentes para evitar nuevos daños.

En los barrios El Progreso, Colinas del Sol, San Antonio, Centenario y el recinto Abdón Calderón, de la parroquia Tonchigüe, maquinaria del Municipio de Atacames intervino en el desalojo del material que cayó de las lomas adyacentes y en el despeje de aguas estancadas.

Quinindé sin energía por cortocircuitos

Líneas de medio voltaje de energía eléctrica arrancadas ocasionaron cortocircuitos múltiples en la avenida 5 de Agosto y calle Jimmy Anchico, en Rosa Zárate, cantón Quinindé, al amanecer de ayer.

“Algunas golondrinas murieron electrocutadas y la gente se asustó por los chispazos eléctricos que parecían fuegos artificiales”, reportaron algunos moradores en redes sociales.

Técnicos de CNEL EP trabajaban para dar carga en los sectores sin energía eléctrica, se informó desde esta empresa.

La semana pasada, varios postes y cables sufrieron afectaciones también por la caída de árboles en Quinindé.

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