El gobierno de Estados Unidos decidió prorrogar, a partir de este martes, los aranceles del 25 por ciento a los vinos a granel y los licores franceses, lo que supone un duro golpe a la industria del sector.

De acuerdo con la federación de exportadores de vinos de Francia (FEVS), esta medida unilateral por parte de Washington, impuesta en octubre de 2019, redujo las ventas de vinos no espumosos en un 8 por ciento en volumen y un 25 por ciento en valor, con pérdidas de 740 millones de euros hasta la fecha.

La prórroga de los aranceles se amplía además con la inclusión de los vinos a granel, los de graduación mayor de 14 grados y de las bebidas espirituosas a base de vino, como el coñac, lo que aumentará las pérdidas de los exportadores ‘en unos 300 millones de euros más’, señaló el presidente de la FEVS, César Girón.

Especialmente grave es el caso del coñac francés, pues una de cada dos botellas se vende en Estados Unidos, y junto con el resto de bebidas alcohólicas consignan el segundo mayor superávit de comercio exterior de Francia, justo detrás de la aeronáutica.

La guerra comercial desatada por la Administración estadounidense comenzó en el contexto de su disputa con la Unión Europea sobre las ayudas estatales a Airbus y Boeing, y por la decisión francesa de gravar a las grandes empresas tecnológicas (Google, Apple, Facebook, Amazon, Microsoft), lo que Trump anunció como ‘un castigo a la locura de (Emmanuel) Macron’.

Por su parte, Francia apeló hoy a la Comisión Europea para que de respuesta a su petición para crear un fondo de apoyo a los viticultores franceses afectados por la ampliación de los aranceles norteamericanos.