La oferta de bananas ecológicas no es muy abundante en estos momentos. «Estamos en esa época del año en que la oferta escasea, principalmente por la temporada y por el frío. Las bananas suelen ser escasas de mediados de enero a principios de junio», aclara Mayra Velázquez de León, de Organics Unlimited, empresa californiana con sede en San Diego. Indica que el huracán Iota dejó huella en América Central el pasado noviembre. «Los huracanes pasaron mucha factura y ahora en la región faltan bananas», dice, y señala que la oferta de banana procede en gran medida de Ecuador, pero también de Guatemala, Colombia y México.

Dicho esto, Velázquez de León comenta que la oferta es un poco mejor ahora que el año pasado por las mismas fechas. «Todo depende del tipo de problemas derivados del tiempo: huracanes, frío, etc. Hay muchos factores que no siempre sabemos lo que va a ocurrir».

El periodo de más demanda
No obstante, el mercado de las bananas está prácticamente igual; de enero a mayo es también cuando más alta es la demanda por lo general. «Otras frutas empiezan más avanzando el año, así que todo el mundo mira a las bananas. La producción no es muy alta, pero la demanda sí», dice Velázquez de León. «Ha habido un ligero aumento de la demanda durante la pandemia. En general, las bananas, tanto convencionales como ecológicas, han subido un poco. Es una fruta en la que la gente confía por la piel que tiene y porque sirve como snack rápido».

Sin embargo, hay otros factores que están influyendo fuertemente en el negocio de la banana ecológica. «Los productores libran una batalla contra los precios. La llegada de multinacionales se ha traducido en una presión a la baja sobre los precios, en lugar de subir como han hecho los costos, lo cual es peligroso, dado que la fruta ya se vende por debajo de costo», manifiesta. «Los consumidores quieren alimentos sostenibles, pero esta presión del precio a la baja, aparejada a los costos del cultivo ecológico y la demanda de cada vez más certificaciones, desemboca en un coste real que actualmente no se está cubriendo con un precio justo en la venta al detalle».

Presión de precios
Eso tiene como resultado, por lo general, unos precios variados para las bananas ecológicas. «En esta época del año, los precios suben, pero cada año en los tres últimos, las multinacionales han bajado los precios», cuenta Velázquez de León.

Añade que esta cuestión no muestra ninguna señal de detenerse en un futuro cercano. «No teníamos este problema hasta que lo ecológico se convirtió en una tendencia dominante», afirma. «Pero el producto ecológico no es una herramienta de marketing, es real, y tenemos que ser capaces de pagar un precio justo si queremos producto ecológico».

Fuente: freshplaza.es

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