El primer mensaje, del director del Centro de Investigación de Palma Africana en Colombia, Cenipalma, Alexandre Cooman, es que definitivamente la mejor manera para poder manejar esta enfermedad que ha causado muchas pérdidas en Latino América, es la organización gremial.

” Es un tema tan complejo y tan grande que se decidió hacer en Colombia un centro de investigación con la contribución de todos los palmicultores a través de un fondo parafiscal asegurando así una investigación seria y sólida” expresó el directivo a el PRODUCTOR. COM.

Un mensaje para Ecuador es que tomen ese camino de fortalecer la unidad gremial y crear un centro de investigación ya que, en Colombia, aunque hay muchas más hectáreas a veces nos sentimos un poco solos en la investigación, la palma es importante en estos países, y son investigaciones que requieren mucho fundamento, argumento el investigador.

La pudrición del cogollo es una enfermedad de la palma africana en las américas que es de nuestro continente y cuando la palma fue introducida del   Sureste Asiático encontró la enfermedad aquí, es un problema de Latinoamérica y no se ve en otras partes, afirmó el directivo.

Esta enfermedad es causada por Phytophthora palmivora, un microorganismo capaz de degradar los tejidos más internos del cogollo y que a su vez permite que otros organismos oportunistas se vinculen a su estado agravando la situación, ataca a las palmas en cualquier edad de manera agresiva y se dispersa rápidamente. Una sola palma enferma y sin tratamiento puede afectar las palmas vecinas y en poco tiempo toda una plantación.

En Colombia está la enfermedad desde hace varias décadas lo que le dio paso a Cenipalma a trabajar en esto, ya que es una problemática que tenemos que atender porque no hay investigación en otras partes, aseguró Cooman.

“Estimamos, para la última década unas pérdidas de ingreso de 3.000 millones de dólares lo que corresponde más o menos a tres años de producción de todo el sector palmicultor colombiano. Ahí no estamos cuantificando la perdida de inversión si no el ingreso no percibido por la enfermedad” recalcó.

En su país, prosigue el investigador, tenemos áreas completas que han sido devastadas por la enfermedad, 35.200 hectáreas en el sur la frontera con Ecuador, 45.000 hectáreas en el centro del país en el Magdalena Medio, y recientemente la más grave en el norte en la Costa Caribeña donde está haciendo estragos en este momento, explicó.

“Hoy en día tenemos la pudrición del cogollo como una de las 10 líneas más importantes de investigación y extensión, en esa línea confluyen grupos de investigación en fitopatología, en fisiología y mejoramiento genético y la agronomía que estudia la parte fitosanitaria adicionado a un equipo de economía agrícola y validación de tecnología” agregó.

Cooman recuerda,  que el departamento  de  Fitopatología de Cenipalma,  fue  quien descubrió el agente causal de la enfermedad hace algunos años,   al igual que algunos trabajos en otros plagas y enfermedades que  se aprovechan cuando la palma es afectada,” vemos  a largo plazo que la solución es trabajar con  cultivares resistentes a la enfermedad,  hay avances muy importantes  con los cultivares híbridos para trabajar con palma africana  y americana ya que la americana da los genes de resistencia pero también estamos trabajando  buscando resistencia con la palma africana” indicó .

Laboratorio de Centro de Investigaciones de la palma en Colombia. Cortesía: Cenipalma

En la parte agronómica, destacó, los trabajos realizados en nutrición    y agua y otros aspectos que pueden hacer que la afectación sea menos grave y dar recomendaciones para evitar más perdidas mayores al palmicultor.

Al preguntársele si existe algún país que haya erradicado la enfermedad, indicó que no existe ningún país que haya erradicado el problema y que cree que no lo habrá, “este es un patógeno que vive en zonas cálidas en el ambiente, erradicarlo no se lograra porque está en el ambiente hay es que buscar cultivares resistentes al patógeno” dijo.

Afirmó que en cada zona su comportamiento de la pudrición del cogollo en palma es diferente y da como ejemplo los Llanos   Orientales de Colombia donde los investigadores ven que hay mucha afectación y disminuye la productividad, pero hay buena recuperación, “allí el énfasis esta no en el manejo preventivo si no en recortar al máximo los tiempos de recuperación buscando incidir lo menos posible en las pérdidas y mejorando la economía del productor en esta zona”.   Por el contrario, prosigue, si vamos a Tumaco frontera con Ecuador el patógeno es muy virulento y vemos que hay una genética diferente aparentemente no es el mismo que hay en otras zonas, son microorganismos que evolucionan con el tiempo, en esta zona solo se puede trabajar con cultivares resistentes a la enfermedad híbridos interespecificos, refirió.

Y menciono otras dos zonas donde hay afectaciones muy fuertes, observándose en algunas partes   la llegada de un insecto que es atraído por el olor de la pudrición del cogollo y la ataca dándole muerte a la planta.

“El objetivo nuestro es buscar los mecanismos para controlarla o renovar las plantaciones dependiendo de la zona” aseguró.

Finalmente recalcó la necesidad de que Ecuador entre en forma en la investigación de la enfermedad para que se pueda llegar a un trabajo conjunto entre los países a fin de busca un avance al problema, argumentando que las puertas del centro de investigación están abiertas para los productores.

Otro mensaje dado por el investigador a los productores, es el de creer en la ciencia y la información que entregan los centros de investigación, y no creer en vendedores de ilusiones, que ofrecen productos que no van a ayudar al problema, “es una enfermedad grave pero que se puede manejar.  Hay que comprender las problemáticas de cada zona e invitar a los palmicultores para que se unan y participen de un desarrollo tecnológico para compartir sus experiencias”, indicó.

Fuente: El Productor / www.elproductor.com

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