Beneficio. Son decenas de hectáreas y más de 50 agricultores y emprendedores beneficiados.

Imparten jornadas de asistencia técnica, seguimiento y dotación de abonos y fertilizantes a los productores agrícolas.

Son decenas de hectáreas y más de 50 agricultores y emprendedores, que se han visto favorecidos con la inversión en capacitación agrícola, por parte del Municipio de Yantzaza. Los habituales sembríos de yuca, maracuyá, plátano, café, cacao, pitahaya, entre otras frutas y especies, comunes en la zona, reciben un gran impulso, con la finalidad de que la rentabilidad y el beneficio para el productor y la comunidad sean mayores.

Levi Reinoso, técnico de producción de la Dirección de Gestión Ambiental y Producción, es uno de los profesionales que de manera constante visita las fincas del Valle de las Luciérnagas. “Nuestra intervención en los sembríos se basa en la asistencia y asesorías permanentes, para que los productores sepan aprovechar la tierra, incrementen la producción y cultiven, en lo posible, de manera orgánica. Estamos enfocados en mejorar las condiciones de vida de los emprendedores agrícolas, a partir del aprovechamiento de los recursos de la Amazonía”, sostuvo.

En este sentido, el pasado martes 8 de junio, técnicos de la institución cumplieron con una inspección a los cultivos de plátano y maracuyá. El primero en el barrio La Meced, parroquia Los Encuentros, y el segundo, en el barrio 10 de marzo, parroquia Chicaña.

José Tillaguango, productor del cultivo de plátano, ha considerado una media hectárea de su terreno, “para comenzar”. Él dice estar convencido de que en el campo se encuentra el progreso de las comunidades, ya que desde ahí sale toda la producción que alimenta a las familias del cantón y la provincia.

Por su parte, Oberth Jumbo, propietario de un terreno de dos hectáreas en el sector de Chicaña, le ha apostado al cultivo de maracuyá. Sus ganas de ver producir las tierras, de abrir mercado, y de generar nuevos ingresos económicos, lo han llevado a convertirse en un emprendedor agrícola nuevo en el sector.

“Esta es una iniciativa familiar que empezamos hace un año. Junto a mi esposa cuidamos de este cultivo. Estamos ya para entrar en la etapa de producción y es justamente en ese período en donde hay que manejar con más cuidado y atención las plantaciones”, enfatizó.

Jumbo describe que, la asistencia técnica recibida por parte del GAD Municipal, ha sido fundamental para llevar adelante una producción tecnificada, orgánica y rentable.

Pese a haber atravesado una calamidad en su salud hace pocas semanas, no se ha rendido frente a este desafío de producir en el clima cálido húmedo de la zona. Hoy está nuevamente de pie, para sostener que, los comerciantes, consumidores y productores del cantón, deben apoyarse mutuamente y procurar consumir el producto local, para reactivar la economía de las familias yantzacenses.

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