INTERÉS. Estos productos son más comprados por las personas.

Desde inicios de la pandemia a causa del Covid-19, la producción de colmenas en Tungurahua se multiplicó. También se incrementó el consumo de los productos derivados de las abejas.

Esto fue confirmado por el técnico en apicultura del Gobierno ProvincialJosé María Ortega, quien aseguró que pese a la depredación de abejas que existe en las zonas rurales, la actividad apícola se triplicó para abastecer a otras provincias.

Más apicultores

El análisis se dio luego de un encuesta hecha en los campos para conocer las actividades de los agricultores.

“Desde antes de la pandemiaTungurahua se ha caracterizado por ser proveedor de la miel y otros derivados de la colmena y en tiempo de pandemia se incrementó la producción”, dijo Ortega.

Este criterio fue compartido por el especialista en apicultura, Franklin Vilca, quien aseguró que hasta 2019 se registraron 400 apicultores en Tungurahua, sin embargo, para 2021, la provincia cuenta con cerca de 850 personas dedicadas a esta actividad.

“Las personas del campo buscan no solo los derivados, sino que sus tierras produzcan y emprendieron aunque sea con una colmena que da 10 litros cada seis meses y eso ya suma para proveer”, aclaró Vilca.

El interés por la apicultura

Carmen Ortiz es una joven que empezó a consumir miel de abeja y jalea real desde hace dos años como parte de sus hábitos alimenticios, sin embargo, en el confinamiento vio la necesidad de tener sus propios productos derivados de la colmena.

“Con mi familia decidimos poner una colmena en nuestro terreno y esperamos poner otra porque no solo nos ayuda en la conservación de nuestros productos agrícolas, sino que nos representa un ingreso económico porque vendemos los productos”, contó Ortiz.

Para Ricardo Núñez, administrador de empresas y apicultor desde hace 12 años, esta es una forma no solo de cuidar el ecosistema, sino una manera de emprender con los recursos propios de la naturaleza sin atentar contra ella.

En Tungurahua existen dos asociaciones de apicultores sin embargo ya hay familias que en la actualidad se dedican a esta actividad con fuerza pese a no estar registradas.

El impacto económico

Debido a la demanda por el consumo, locales naturistas también presentaron un incremento de ventas en los productos como la miel de abeja, el propolio, polen y jalea real, ya que las personas empezaron a comprar más desde que inició la pandemia.

Alejandra Hidalgo es propietaria de un centro naturista en Ambato, ella afirmó que sus ventas en lo que a productos de colmena se trata, se triplicaron desde  a mediados del año anterior.

“Antes la miel de abeja y otros productos que producen las abejas solo eran consumidas por personas adultas o con hábitos más sanos, en la actualidad todos buscan sumar a sus alimentos estos productos”, enfatizó Hidalgo.

Como ella otros vendedores dicen que deben abastecerse más que antes porque la demanda es alta y eso beneficia a su reactivación económica en tiempos de pandemia.

Mientras que Carmen Silva, ciudadana, mencionó que ella y su esposa siempre usaban miel para endulzar los jugos, sin embargo, desde que empezó la pandemia toda su familia empezó a consumir este producto, por lo que ahora debe comprar más.

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