La erupción del volcán de Cumbre Vieja sepultó 230 hectáreas de cultivos de plátanos afectando directamente a cerca de 500 familias plataneras. Por ello el objetivo es reponer una superficie equivalente para que los agricultores afectados puedan recuperar el patrimonio que arrasó la lava y continuar con su actividad y su medio de vida.

Cabe recordar que el cultivo de plátano es una actividad estratégica en la isla de La Palma. Esta fruta representa el 30% del empleo del municipio del Valle de Aridane y más de 2.500 productores trabajan en la zona.

El sector platanero de Canarias, propuso en diciembre iniciar los trabajos de recuperación para sorribar 230 hectáreas sobre la lava volcánica, como ya se hizo sobre la colada del Volcán de San Juan. Técnicamente, el proyecto no es único ni representa retos inabarcables.

La propia Vicepresidencia del Gobierno de Canarias expuso el pasado mes de diciembre, “roturar el malpaís, ejecutar los caminos y muros de contención para abancalar; aportar tierra vegetal y construir infraestructuras de regadío”, son pasos factibles y sin gran complejidad técnica.

Para poner en marcha el proyecto de recuperación del cultivo del plátano, la Asociación de Organizaciones de Productores de Plátano de Canarias (ASPROCAN) ha instado a desarrollar una colaboración con el Cabildo Insular de la isla y el Gobierno de Canarias. El Cabildo de La Palma ha puesto a disposición del proyecto el trabajo técnico que previamente al volcán venía desarrollando en el marco de mejoras para el 2030. Y el Comisario europeo de Agricultura y Desarrollo Rural, Janusz Wojciechowski, expuso en su visita al Valle de Aridane, el pasado mes de enero, la disposición financiera de la UE, aunque advirtió que “la iniciativa debe venir propuesta por la administración local y los afectados”

En este propósito, ASPROCAN ha canalizado a través de sus organizaciones de productores la representación de los productores afectados para contribuir con una sola voz, habiendo puesto además en marcha un censo de plataneros afectados.

Un proceso de concentración parcelaria, como el apuntado ya por la Vicepresidencia del Gobierno de Canarias, que permitiera afrontar la recuperación de la zona para la parcelación, con el realojo de los productores afectados en parcelas equivalentes en la zona, y la dotación de infraestructuras comunes con tecnología de mayor eficiencia, que compatibilice la eficiencia energética y medio ambiental, con la gestión y propiedad privada de cada uno de los propietarios, es una vía que no debería suponer mayor retraso.

En cualquier caso, contar con un proyecto finalista de inversión y ordenación del territorio cuanto antes es necesario para aprovechar la disponibilidad de fondos comunitarios.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí